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Vuelta al cole en Pakistán

jueves, 19 de agosto de 2010  Blog     Catástrofes naturales, Ayuda Humanitaria, Infancia, Educación

Imagen: Rainer Lang, Diakonia - ACT Alliance

En unas semanas legiones de niños volverán a sacar punta a sus lápices. Uniformes, libros, reportajes en la tele, escuelas vacías en espera de la chiquillería. Pero no sólo en España es época volver al cole. También en Pakistán, donde 5,000 escuelas han quedado destrozadas por las recientes inundaciones. A las evidentes dificultades logísticas para que los niños vuelvan a sus rutinas habituales en esta época del año, hay que unir los severos traumas psicológicos que muchos sufren tras sobrevivir a las inundaciones. Han visto demasiada devastación, y la situación actual no es precisamente tranquilizadora: cada día aumenta el riesgo de enfermedades, miles de personas se han quedado sin hogar, y muchos de los terrenos antes destinados a campos de juegos en sus escuelas se han convertido en improvisados campos de refugiados. Muchos siguen buscando a familiares desaparecidos. La incertidumbre hace que cueste conciliar el sueño, no sólo a los adultos, si no también, y si cabe en mayor medida, a los niños. En áreas como Swat éste es ya el segundo e incluso el tercer año consecutivo en el que la vuelta a los estudios se ha visto impedida por razones que en principio deberían ser ajenas al mundo infantil. En 2008 fueron muchos los menores de edad, especialmente niñas, los que no pudieron asistir a clase por temor a verse atrapados por el conflicto armado que se vivía en la zona. En 2009, muchos se vieron desplazados en un éxodo masivo causado por los enfrentamientos. Recientemente muchos habían regresado con sus familias a la zona, confiando en la posibilidad de un nuevo comienzo, libre de violencia. Pero la lluvia ha roto su sueño, una vez más. Sueños chiquitos, los de estos niños, que esperaban como tantos otros volver en unos días a afilar los lápices y alistar los cuadernos, en sus viejas escuelas de pupitres humildes. Sueños comunes de niños que buscan normalidad y rutina. Que traducido, para muchos significa seguridad.

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