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Tras la sequía, inundaciones

viernes, 3 de septiembre de 2010  Blog     Calentamiento global, Agua, Catástrofes naturales, Ayuda Humanitaria, Hambre

En la madrugada, el sonido de la lluvia despertó a Anatou Bouruyma. Al principio, Anatou se alegró: después de todo, llevaban semanas esperando con desesperación la lluvia, para comenzar a plantar semillas en su pequeña parcela de tierra. Anatou y su familia viven en las afueras de Yalgo, un pequeño pueblo al norte de Burkina Faso. Sobreviven gracias a la agricultura de subsistencia, por lo que las lluvias son esenciales para ellos. Pero pronto se hizo evidente que en esta ocasión, el agua no sería motivo de celebración. Los gritos que llegaban de las casas vecinas les hicieron comprender que esta vez las cosas eran diferentes; la subida del agua ponía en peligro inminente sus hogares. La comunidad se movilizó rápidamente, utilizando sacos de arena para crear barreras, mientras el  nivel del agua seguía subiendo. A pesar de sus esfuerzos, vieron con desesperación cómo el agua se abría finalmente paso y comenzaba a llegar a las casas. La familia Bouruyama se vio obligada a huir de sus hogares en medio de la noche: cogieron todo aquello que podían cargar y vieron de lejos cómo se derrumbaba su hogar bajo el agua. Un mes más tarde, siguen viviendo junto a otras familias en la escuela local en la que se refugiaron aquella noche. Su situación, junto a la de cientos de miles de personas en Burkina Faso, Níger y Malí, sigue siendo precaria. Sufrimiento sobre sufrimiento: las inundaciones han llevado la miseria a comunidades castigadas por la sequía, que ya estaban sufriendo la peor crisis alimentaria de la región en las últimas décadas. En gran parte del Sahel, la gente ha visto cómo sus campos de cultivo eran arrasados por el agua. 85.000 personas se han visto afectados en Burkina Faso. 200.000 personas han quedado sin hogar en Níger y miles más están sufriendo en Malí. A medida que disminuyen las inundaciones, las perspectivas de las comunidades que ya estaban en una situación de desesperada necesidad, se revelan aún más sombrías que antes. InspirAction proporciona alimentos y materiales básicos a familias como la de Anatou, y seguirá trabajando en las zonas más afectadas para garantizar la gente recibe ayuda. Un factor clave de nuestro trabajo es el fortalecimiento de la capacidad de la población local para desarrollar medios de vida sostenibles, mejorando así su resistencia ante futuros desastres. -------------- ¿Qué puedes hacer tú? - El cambio climático ya está ocurriendo, y sus consecuencias comienzan a dejarse ver:  pobreza, desplazamiento, desastres naturales... Conoce de cerca el posicionamiento de InspirAction ante este fenómeno. - Firma nuestra petición de justicia climática - Apoya a las víctimas de la crisis alimentaria en el Sahel: ¡dona ahora! Fotografía: Niall O'Rourke © InspirAction

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