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¿Se toma en serio Pedro Sánchez el cambio climático?

martes, 5 de marzo de 2019  Blog España Cambio Climático
Después de esperar durante los 8 meses del Gobierno la ansiada (y mil veces anunciada) Ley de Cambio Climático y justo al disolverse las Cortes, nos preguntamos: ¿es real y suficiente el compromiso del presidente del Gobierno para frenar el cambio climático?

Cuando en tiempo de descuento de la legislatura, una semana después de anunciar las elecciones generales, el Gobierno presentó el Plan de Energía y Clima, el presidente no dudó en referirse al cambio climático como uno de los mayores retos de la sociedad y a las medidas que presentaba como “necesarias y no caprichosas” y una “brújula” hacia el futuro. Después de esperar durante los 8 meses del Gobierno la ansiada (y mil veces anunciada) Ley de Cambio Climático, nos preguntamos: ¿es real y suficiente el compromiso del presidente del Gobierno para frenar el cambio climático?


Demasiado tarde

Casi desde que llegó al poder, se venía anunciando que el Gobierno aprobaría medidas para una transición ecológica y se afirmaba que hacer frente al cambio climático era una prioridad para el Ejecutivo. Y además el propio nombramiento de la ministra Teresa Ribera, con una trayectoria de firme compromiso frente al cambio climático, fue vivido con mucha esperanza por las organizaciones que reclamamos medidas valientes para frenar el colapso. Sin duda, habíamos avanzado, pues no podemos olvidar que el anterior presidente del Gobierno negaba el cambio climático argumentando que un primo (que bien podría ser un cuñado) científico decía que no existía. Varias veces se aseguró que la aprobación de estas medidas se retrasaba por divergencias en el Consejo de Ministros. Finalmente, se ha optado por presentar estas medidas cuando ya no queda tiempo para su desarrollo. Como dice Alejandro González, consejero de InspirAction sobre cambio climático, este plan quedará en “fuegos de artificio” por el fin de la legislatura.


Medidas que no escuchan a la ciencia

Una verdad incuestionable es que para frenar el cambio climático, hay que escuchar a los científicos. El último informe del panel internacional de expertos fue meridianamente claro: es necesario limitar el calentamiento a 1,5º C. Por eso, Alejandro González considera que los objetivos de reducción de emisión de gases “insuficientes, basados en el egoísmo que impera (los demás no hacen los deberes, yo tampoco) y no en contener el aumento de la temperatura por debajo de 1'5º C". 

Por poner un ejemplo, en la presentación de este Plan, el Gobierno proclamaba orgulloso un objetivo de uso de renovables mayor que el de Bruselas: se plantea que las energías renovables satisfagan para 2030 un 42% del consumo energético, lo que sitúa este objetivo dos puntos por encima del de la Unión Europea. Esta meta no está basada en la vital necesidad de contener el calentamiento climático por debajo de un grado y medio, sino por un contexto internacional de inacción frente a este grave problema. Por otro lado, las medidas del plan apuntan que España deberá reducir sus emisiones un tercio para 2030, cuando los objetivos a nivel europeo son de un 40%. Este paquete, por tanto, “tiene objetivos insuficientes en renovables y en emisiones para los plazos marcados”, apunta González. Nuestro compañero recuerda que aparte del objetivo final para 2030, es necesario marcar “una trayectoria constante de reducción de emisiones” en los doce años que quedan.


Un plan sin justicia climática

Una de las lagunas de este paquete de medidas que más nos preocupan en InspirAction es la falta de compromiso con la justicia climática. No nos cansaremos de repetir que el cambio climático es un problema principalmente provocado por los países industrializados y especialmente sufrido por los países empobrecidos. De ahí que en el escenario internacional, tras los Acuerdos de París de 2015, se creara el llamado Fondo Verde para el Clima, un instrumento de financiación para que los países empobrecidos se prepararan y adaptaran ante este problema. Los líderes mundiales acordaron financiar este Fondo Verde con cien mil millones de dólares, pero solo se ha invertido en proyectos un 2%. España, por su parte, solo ha aportado el 14% de los compromisos para este Fondo (17 millones de los 120 comprometidos). Del Fondo Verde del Clima y de la justicia climática nada se dice en este paquete de medidas aprobadas por el ya saliente Gobierno de España. Estas medidas, por tanto, “no están situadas en el contexto internacional de lucha contra el cambio climático, París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible para apoyar a los países más vulnerables. Están centrada en España y solo en España. Hay muy poca concreción en el apoyo financiero contra el cambio climático”.

De cara a las elecciones, estaremos vigilantes, como parte de Polétika, y reclamaremos medidas más ambiciosas y más justas para frenar el cambio climático. ¿Te sumas?