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Recortes para los más pobres

Naciones Unidas alertó hace unos días de que por primera vez en muchos años los presupuestos destinados ayuda al desarrollo están descendiendo de manera generalizada, lo que tendrá un enorme impacto en la consecución de los Objetivos del Milenio, cuya meta está marcada para 2015. A pesar de que algunos de estos objetivos ya han sido alcanzados, muchos temíamos que otros nunca llegarían a cumplirse. Estos temores son a estas alturas prácticamente una certeza. Si los poderosos del mundo no dan marcha atrás y optan por cumplir los compromisos adoptados, serán menos los ODM alcanzados para 2015, y en menos países. En el Informe sobre los ODM 2012, titulado "La Alianza Mundial para el Desarrollo: haciendo realidad la retórica", expertos de todo el sistema de Naciones Unidas coinciden en señalar que existen claros signos de retroceso.  Después de alcanzar un pico en 2010, el volumen de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) cayó casi un 3 por ciento en 2011. De los 23 países donantes miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, 16 redujeron su ayuda en 2011. Los mayores descensos se observaron precisamente en Grecia y en España. Sólo Suecia, Noruega, Luxemburgo, Dinamarca y los Países Bajos proporcionaron en 2011 ayuda por encima del objetivo de 0,7 % marcado por Naciones Unidas. Como denunciaba la CONGDE hace unos días, comunidades autónomas y ayuntamientos deben en estos momentos cerca de 70 millones de euros a las ONG españolas. InspirAction no recibe ningún tipo de financiación pública ya que funciona gracias a contribuciones de socios, pero por supuesto se solidariza con todas las ONG que sí lo hacen, y sobre todo con los beneficiarios de esos proyectos que pronto dejarán de existir por falta de recursos. Por el momento, 33 millones han sido adelantados por las propias ONG, tratando de impedir a toda costa un cierre generalizado de proyectos. ¿Pero hasta cuándo? ¿Es éste un modelo sostenible? ¿Y justo? Algunos parecen olvidar que estamos hablando de seres humanos, que estamos hablando de compromisos ya adquiridos. Que estamos hablando, en definitiva, de justicia.

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