Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

¿Qué significa acabar con la pobreza?

Estamos determinados a acabar con la pobreza de verdad, a arrancarla de raíz, a hacerlo de forma sostenible para todas las personas.
Pero para eso, tenemos que entender qué es la pobreza y cuáles son sus causas reales.

¿Ser pobre significa no tener dinero? Sin duda. Claramente la carencia de dinero es importante. Los recursos económicos nos dan más libertad para elegir y para cubrir nuestras necesidades más inmediatas. Hace que la forma en la que nos ganamos la vida sea más resiliente y pueda llegar más lejos. En este mundo, con dinero se consigue más dinero.

Sin embargo, cuando se ha hablado de acabar con la pobreza, tradicionalmente se ha usado una medida económica como indicador. “Si todas las personas del planeta viven con al menos 1€ al día, la pobreza habrá terminado”. Esto es una falacia y es moral, conceptual y metodológicamente erróneo. No, aunque todas las personas vivieran con al menos 2€ al día la pobreza no habría terminado.

La verdadera naturaleza de la pobreza es mucho más compleja y multidimensional que eso. Varía de país a país, de comunidad a comunidad, de un periodo de tiempo a otro.

Para InspirAction la pobreza está ligada a la falta de poder. La desigual capacidad de acceso al poder entre los países y dentro de los países y entre los grupos y personas, está en corazón de la pobreza.

La pobreza es falta de poder. Y la falta de poder es injusticia.

  • Poder personal: en el que se incluye el acceso a la salud, la educación, el bienestar mental, las condiciones de trabajo y ocio decentes y las relaciones familiares.
  • Poder económico: ingresos, liberarnos de la desigualdad extrema, seguridad económica y acceso o control sobre los recursos.
  • Poder social: bienestar de la comunidad, relaciones sociales e inclusión social condiciones ambientales.
  • Poder político: libertad política, seguridad política y ciudadanía activa.

Este concepto de pobreza como falta de poder enfatiza su naturaleza política. Para acabar con la pobreza y trabajar para la dignidad humana de todas las personas tenemos que

  • Erradicar las causas estructurales de la pobreza: el desequilibrio de la globalización se ha basado en el expolio de los recursos naturales, de los ingresos impositivos, de los derechos humanos de una parte del mundo para enriquecer a una minoría. Un desarrollo desajustado basado en la explotación del planeta y la aceleración del Cambio climático pagado, además, por los que menos responsabilidad tienen sobre él. El fin de la desigualdad más obscena de todas, la desigualdad de género.
  • Erradicar los síntomas de la pobreza como la falta de ingresos, de acceso a servicios sociales, educación sanidad, agua, saneamiento…
  • La reducción de la vulnerabilidad frente a la pobreza: asegurándonos de que todas las personas son resilientes a su entorno, de que serán capaces de sobreponerse ante los desastres naturales, los impactos del cambio climático o cualquier otra situación que les afecte de forma importante.

Acabar con la pobreza es posible aquí, hoy y ahora. Pero se necesita valor, ambición y responsabilidad. Acabar con la pobreza es un acto político. Y vamos a trabajar para conseguirlo.

Día Mundial contra la Pobreza

El 17 de octubre de cada año, las organizaciones, personas, instituciones y demás colectivos de todo el mundo, decididos a acabar con la pobreza, nos unimos para reclamar la acción política necesaria para ello.

Este es el Manifiesto para el 17 de octubre de 2018.

Nosotras nos unimos. ¿Y tú? ¿Te unes a arrancar la pobreza de raíz? 

Dia-pobreza