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Proteger el Planeta se hace ilegal

Por Cristina Porras Bravo martes, 20 de septiembre de 2016  Blog Construyendo Paz     Tratados comerciales
El TTIP y el CETA agravarán la crisis climática en la que nos encontramos
2016-09-CETA-TTIP-t200Cuando el 11 de marzo de 2011 un tsunami arrancó el muro de contención de la Central nuclear de Fukushima Daichi 160.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares. De ellas 70.000 aún no han podido volver, muchas de las personas afectadas remiten problemas de salud (problemas de piel, hemorragias nasales, cáncer…) y los científicos aseguran que hay graves daños y mutaciones genéticas en fauna y flora que pueden extenderse sin control al resto del mundo.

Ante lo que fue la segunda mayor catástrofe para Japón (tras la II Guerra Mundial) y la segunda peor catástrofe nuclear (tras Chernóbil), Angela Merkel, en un intento inusual por proteger la salud de la población, la habitabilidad y el ecosistema alemán anunció el adelanto del cierre progresivo de las centrales nucleares en Alemania. Esta decisión fue ampliamente apoyada por el Parlamento y sobre todo por la ciudadanía. Sin embargo, las multinacionales no se mostraron tan contentas y en poco tiempo, la empresa Vattenfall denunció a Alemania ante un tribunal extranjero pidiendo una compensación de 3.600 millones de euros. De ser concedida, los miles de millones que tendrá que pagar Alemania saldrán, por supuesto, de los bolsillos de todos los alemanes y alemanas.

En este caso, para Merkel, querer proteger el Planeta y a sus ciudadanos, le puede resultar “ilegal”. Y este es solo un ejemplo, pero ni el primero ni el último. Si los secretos tratados comerciales como el TTIP y el CETA llegan a firmarse, podría ser la tónica de cada día. “Hay un golpe de estado encubierto de las corporaciones a la ciudadanía” denuncia la Campaña No al TTIP. 

Estos dos tratados, que están siendo ahora mismo negociados, priman los intereses de las multinacionales a los de la ciudadanía y el medioambiente destruyendo cualquier política que pueda limitar su negocio, incluidas aquellas – y sobre todo aquellas – que protegen la salud de la ciudadanía y del Planeta.

El TTIP y el CETA invalidan el Acuerdo de Naciones Unidas contra el Cambio climático

Nos encontramos a las puertas de una catástrofe climática sin precedentes. Durante la Cop21 celebrada en París hace ni si quiera un año, 195 países llegaron al compromiso de luchar contra el Cambio climático. Pero este acuerdo no llegaba a hacer una reflexión real sobre sus causas y ahora el TTIP y el CETA evidencian que la falta de coherencia de políticas tanto nacionales como internacionales nos sitúa muy lejos de la preservación del medioambiente. El TTIP facilitará el mismo modelo productivista y consumista que nos ha conducido a esta crisis climática y potenciará el uso de energías fósiles que seguirán contaminando y arrastrándonos por esta senda hacia el aumento de la temperatura. Científicos de IPCC aseguran que el aumento de la temperatura pasa por encima de 1,5º las consecuencias serán nefastas. Pero estos acuerdos comerciales pasarán por encima de cualquier acuerdo invalidándolo. Son un intento de destruir todo modelo alternativo a este basado en la sobreexplotación y su ratificación solo puede conducirnos a ese mundo irreal pero posible que denunciamos en nuestra campaña Lo Necesitarás.

El TTIP lejos de resolver el problema del Cambio climático, lo intensificará. 

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Un atentado contra las renovables

La UE depende de otros países para abastecerse energéticamente pero la innovación y el progreso en el uso de renovables podrían permitir el autoabastecimiento para la región. Sin embargo, con la negociación del TTIP y el CETA, la UE abre las puertas a la entrada de otras energías contaminantes y destructivas como son el fracking y el crudo proveniente de arenas bituminosas. Las multinacionales de EEUU y Canadá están deseando exportar a Europa su carbón, su petróleo sucio y su gas de esquisto.

La desregulación de políticas que proponen estos tratados impedirá que la ciudadanía pueda no solo producir y consumir su propia energía sino incluso decidir qué tipos de energía quiere usar. Las multinacionales tendrán la posibilidad de denunciar a la ciudadanía por querer autoabastecerse de energía renovable. El suelo, el agua y el aire son y serán cada vez más tratados como un recurso económico.

Pero aún estamos a tiempo

No estamos frente a unos de los tradicionales acuerdos comerciales en los que un país trata de estar por encima de otro. Nos encontramos frente a dos acuerdos que enfrentan a las multinacionales con la ciudadanía. Y como ciudadanía debemos responder.

Varias organizaciones de toda Europa y EEUU llevan mucho tiempo movilizándose y sacando a la luz las consecuencias reales del TTIP y el CETA.

Para actuar frente al CETA, que se encuentra en una fase mucho más avanzada que el TTIP, se ha creado la herramienta CETA Check, una herramienta a través de la cual podrás preguntar a los eurodiputados de todos los países sobre su posicionamiento frente a este tratado y hacerle llegar tu rechazo. 

Además, durante los meses de septiembre y octubre 2016, varias organizaciones y sindicatos de toda Europa han convocado movilizaciones y acciones en varios países y ciudades. Súmate.


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