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No somos cochefóbicos, sabemos lo que queremos

jueves, 15 de noviembre de 2018  Blog
Frente a la reivindicación de la libertad individual de contaminar, reivindicamos energías limpias y justicia social
Están empezando a aparecer furibundas resistencias y críticas a la propuesta del Gobierno de prohibir todos los automóviles que funcionen con combustibles fósiles. De los productores del término "feminazis" llegan "los cochefóbicos".

Recientemente un estudio del Banco Europeo de Inversiones reveló que un 87% de la población española se muestra inquieta o preocupada por el cambio climático. Las inundaciones, la reciente gota fría en Levante o las alarmas de futuras sequías severas en nuestro país pueden tener mucho que ver.

Las organizaciones ecologistas llevamos mucho tiempo combatiendo con datos científicos e historias sobre los efectos devastadores del cambio climático en países empobrecidos, el sorprendente desdén con el que la sociedad, los medios de comunicación y, por supuesto, nuestros representantes políticos (y sus primos) despachaban este asunto. Este desdén alcanzaba cotas tan tremendas que se llegaba a negar la existencia de este fenómeno o se relegaba a un segundo o tercer plano por detrás de la atención a la crisis financiera.

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Ahora parece que la inundación de frecuentes noticias sobre desastres naturales ha arrollado a la sociedad española y ha elevado la voz de alarma: el cambio climático está llamando a nuestras puertas.


Más allá de alarmismos, es imperativo apostar por medidas que reduzcan el impacto del cambio climático. Y es imperativo hacerlo ya. En InspirAction siempre hemos defendido que debe cambiar el modelo económico para que no cambie el clima. Y es en esta apuesta donde están empezando a aparecer furibundas resistencias y críticas a la propuesta del Gobierno de prohibir todos los automóviles que funcionen con combustibles fósiles.

¡Cuidado, que vienen los cochefóbicos a atentar contra la libertad de contaminar!

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En El País, un día después de la publicación de este borrador de propuestas en el marco de la futura Ley de Cambio Climático, se resaltaba más la entrevista con un directivo de la patronal del automóvil criticando las medidas que las explicaciones de las propias medidas. El diario ABC publicaba un editorial en el que criticaba la improvisación del Gobierno y afirmaba que “España no está preparada para un plan de cero emisiones como el planteado por Sánchez. Los fabricantes alertan sobre las implicaciones económicas, laborales, sociales y de políticas de movilidad de este proyecto de Ley, que traerá «severos impactos» en el tejido industrial de la automoción, que representa el 10% del PIB y el 9% de la población activa”. En El Español, ANFAC, la patronal del automóvil consideraba la propuesta “una medida excesiva en sus objetivos y acelerada en sus plazos.

Es curioso que ningún medio de comunicación de los citados enlazara estas informaciones con el último informe del panel internacional de expertos sobre cambio climático, que concluía que era muy urgente aprobar medidas para frenarlo. Tal vez con esta información más a mano la aceleración de los plazos no nos parecería tanta.

Las resistencias a la transformación social no son nuevas. Y de igual manera que a las feministas que buscamos construir una sociedad nueva se nos llama feminazis, a las personas y colectivos que queremos cambiar la economía para que no cambie el clima se nos llama “cochefóbicos” o se considera que estamos llevando a cabo “un ataque ideológico” contra la libertad individual. Estas palabras son de la concejala de Madrid del PP Isabel Díaz Ayuso, que no dudaba en afirmar que con estas medidas de restricción del tráfico “quieren acabar con la libertad y la vida cotidiana en las ciudades”.


En InspirAction nos encanta reivindicar, pero estamos muy lejos de reivindicar y defender la curiosa y absurda libertad de contaminar y no creemos que ni la industria ni las personas tengan derecho a agravar el cambio climático. Se trata de un derecho que generalmente reivindican (y ejercen) sectores enriquecidos de la población (el 10% más rico de la población es el responsable del 50% de las emisiones de efecto invernadero en el mundo) y son los que, hasta el momento, menos han sufrido las consecuencias.

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Y es que en InspirAction no estamos locos, sabemos lo que queremos: un futuro con energías limpias, sostenibles y accesibles para toda la sociedad y una mayor justicia social. Esta es la reivindicación que defendemos. ¿Y tú? 

Ven el jueves 22 de noviembrea la Jornada sobre los impactos del Cambio Climático Medio grado importa, organizada por la Alianza por el Clima