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No más amenazas, no más muertes

miércoles, 20 de febrero de 2013  Blog     Derechos Humanos
Durante los últimos tres meses, los trabajadores de nuestra contraparte colombiana Justicia y Paz han sufrido una intensa campaña de difamación y acoso. En especial, los defensores de derechos humanos Alberto Franco, Danilo Rueda y Abilio Peña, aunque el propio gobierno colombiano ha definido como de “riesgo extraordinario” la situación en la que se encuentran 18 de los miembros de Justicia y Paz que trabajan en distintas regiones del país. La semana pasada, el coche en el que se desplaza habitualmente el padre Alberto Franco recibió tres impactos de arma de fuego con silenciador, mientras estaba aparcado frente a su residencia. El padre Franco había denunciado varios incidentes de vigilancia y seguimientos en su residencia durante todo el año 2012 y principios de 2013. Lamentablemente, esta situación de permanente amenaza y hostigamiento hacia defensores de derechos humanos es frecuente en Colombia, donde luchar por la restitución de tierras injustamente arrebatadas a los campesinos y el empeño en esclarecer la responsabilidad estatal, de sectores militares y empresariales en robos de tierras, amenazas y violaciones de derechos humanos, puede costar la vida. Mientras las víctimas de desplazamiento forzado sufren constantes ataques y sus testimonios son tergiversados e infravalorados, aquellos que se atreven a defenderlos entran en la rueda macabra del miedo, la amenaza, y en ocasiones, la muerte. Esta situación, en un país que presume de ser la democracia más antigua del continente, es injustificable. La violencia debe terminar, y el gobierno colombiano debe asumir su responsabilidad, garantizando la protección y la seguridad de aquellos que buscan buscan verdad, justicia y reparación en casos de crímenes de lesa humanidad y desplazamiento forzado masivo. La impunidad, las amenazas y los hostigamientos deben cesar, de una vez por todas. Por su parte, las organizaciones que apoyamos el trabajo de los compañeros defensores de derechos humanos en Colombia, consideramos que también la UE y la comunidad internacional tienen un importante papel que cumplir en este proceso: en su interlocución con el gobierno colombiano deben transmitir la preocupación por la protección de los defensores de Derechos Humanos, visibilizando a través de todas las vías a su alcance el apoyo internacional hacia estas personas así como la gravedad de la situación que se vive en Colombia. No más ataques, no más amenazas, no más muertes. * ¡Actúa ahora! Escribe al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y pídele que tomen las medidas necesarias para garantizar en todo momento la integridad física de los integrantes de Justicia y Paz. * Lee el comunicado público emitido por más de 130 organizaciones de Europa, Estados Unidos y América Latina en solidaridad con Justicia y Paz: Comunicado Situación CIJP.

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