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Manuel, mártir de Guatemala

miércoles, 22 de abril de 2009  Blog     Defensor@s de Derechos Humanos
Manuel Ambrosio Orozco, o "El Fu," como le apodan los amigos, fue asesinado a sangre fría en su tierra natal, Guatemala. A través de su lucha y su esfuerzo a reemplazar los recuerdos de tristeza con recuerdos de ánimo y esperanza, y a través de todas las personas que tuvieron la suerte de conocerle, su espíritu, sin duda, vive. Porque a la violencia no hay quien la derrote, más que la belleza, y el desafío de la sonrisa. Trabajó con la organización Caja Lúdica en Guatemala, contraparte e inspiración de InspirAction, hace un trabajo ejemplar. Combaten la injusticia, la violencia, la pobreza - pero sobre todo, luchan contra la tristeza, la exclusión, y nos hacen recordar que la vida es bella. Un amigo y compañero, también unido a la organización guatemalteca, la Caja Lúdica, escribió estas lineas sobre "El Fu"... "Cuando yo conocí a Manuel, en el 2000, me cautivó su inteligencia, su capacidad para memorizar, analizar textos, imágenes, realidades. Era un verdadero orador y se transformaba en distintos papeles que se le daban, escogía o creaba. Cautivaba a cualquier público como lo haría un juglar en épocas medievales. Era capaz de referirse sarcásticamente a las situaciones con una gran sutileza y agudeza mental. Siempre me asombro de como nacen seres tan brillantes, como flores silvestres en tierras tan áridas. Nos encontrábamos constantemente para hablar de la vida y la muerte. A probar técnicas de respiración yogui, de lamaísmo, chamanismo y tensegridad, reconocíamos las proezas del cuerpo y la mente,  a través del tacto, la mirada y la expresión artística. Se aprendía a tumbar los muros invisibles del miedo, de la desconfianza a romper con el mutismo y el aislamiento que la cultura le impone al ser humano, nos disponíamos a experimentar otros estados de la conciencia humana. Manuel tenía una sensibilidad excepcional  para aprender métodos que le ayudarán a acrecentar su conciencia más allá del tiempo y el espacio. Entender que el nacimiento y la muerte están en la orilla del mismo océano no es fácil;. El entendimiento de que el “yo” es una cárcel ilusoria que lleva al nacimiento, a la muerte, al sufrimiento. La meditación consciente de la vida lleva al descubierto el lazo existencial entre las sensaciones, los auto – conceptos y el sufrimiento, y permite un re despertar al mundo más allá de uno mismo. Fuimos más que profesora y estudiante. Éramos verdaderos amigos que compartíamos la vivencia cotidiana con un realismo descarnado, con una sinceridad tajante, podíamos hablar con tranquilidad en cualquier circunstancia por difícil que fuera, sin temor a herirnos y sin un ápice de lástima, pues el sentido de realidad que habíamos construido durante nuestro amistad permitía hablar y desnudarnos desde las miserias del alma pero con un profundo respeto, amor y compasión.  Nos comunicábamos constantemente aún después de su salida de Caja Lúdica, la cuál hizo después de 7 años de caminar juntos, pues su propensión a las drogas y la falta de responsabilidad hacia el trabajo, lo llevó a una determinación de dejar el espacio por respeto y cariño a las y los compañeros de la “Familia Lúdica”,  cómo él le llamaba. Pero la vida de  Manuel, la seguí viendo a través de la mirada y relación que tejí con su hija Melisa y su madre Teresa, quienes compartían cada acontecimiento  de su vida, mientras acompañamos de cerca la formación de su hija quien heredó todo el lado claro y creativo de su padre." Quieres seguir proporcionando ayuda a estas comunidades? Puedes! haz una donación

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