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Lo que puedes hacer para frenar el cambio climático y el hambre en el mundo

lunes, 15 de abril de 2019  Blog Cambio Climático
Un reciente informe revela la estrecha y creciente interrelación entre la inseguridad alimentaria y el cambio climático. Con nuestras decisiones, podemos hacer mucho para plantar cara a estas dos injusticias. Te contamos cómo.

 113 millones de personas pasan hambre en el mundo, según un informe reciente de FAO, el Programa Mundial de Alimentos y la UE. En 2017 eran 124 millones. En InspirAction creemos que el hambre no es inevitable y para acabar con él tenemos que ir a las causas. ¿Cuáles son las causas del hambre? Las principales causas son: los conflictos armados, que afectan a 74 millones de personas, el cambio climático, que afecta a 29 millones de personas, y las crisis económicas, que afectan a 10 millones de personas. La mayor parte de las personas afectadas por la inseguridad alimentaria debido al clima se sitúan en África. Pero el cambio climático no ocurre solo en tierras lejanas ni por “causas naturales”. De hecho, el mundo industrializado y nuestro estilo de vida tiene mucho que ver con este factor. Se calcula que un 10% de la población mundial, que se corresponde con los más ricos, produce el 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero atribuibles al estilo de vida. El 50% de la población mundial, la más empobrecida, apenas emite un 10%. 

Aunque está bien claro que para frenar el cambio climático se necesitan medidas valientes, ambiciosas y decididas por parte de los Gobiernos y en especial por parte de los países industrializados, y no hemos dejado de reclamar esta ambición en las sucesivas cumbres del clima, hay mucho que podemos hacer en nuestro entorno (y en las decisiones sobre nuestro consumo) para tratar de minimizar el impacto que nuestro estilo de vida tiene en la temperatura del planeta.

5 ideas para cuidar tu Planeta

 

1.- La dieta puede ser más sostenible

La FAO estima que para producir un kilo de ternera se requieren 13.000 litros de agua. Para producir un kilo de lentejas, se necesitan 1.250. La ganadería es la actividad responsable de la emisión del 18% de los gases de efecto invernadero. Reducir el consumo de carne parece una buena forma de dar un respiro al planeta. La FAO propone un día a la semana sin carne. Se ha extendido por todo el mundo la iniciativa de los lunes sin carne. ¿Te animas a probarla?

2.- La comida no se tira

Se calcula que en el mundo se desperdician 1.300 millones de toneladas de comida. La FAO estima que esto equivale a emitir a la atmósfera 3.300 toneladas de CO2 (para que nos hagamos una idea, según el Banco Mundial, en 2014 todos los transportes emitieron 20.449 toneladas de CO2). Otro dato más: el 28% de la superficie agrícola del mundo se usa para producir alimentos desperdiciados. Comprar solo lo que necesitas, congelar o aprovechar las sobras para otras comidas y no despreciar la fruta o verdura “fea” son algunas claves para ayudarnos a no tirar comida (y recursos naturales) a la basura.

Con estos 10 trucos de la gastronómica Ana Parellada , nunca más volverás a tirar nada. Conócelos aquí

Además, puedes unirte a la práctica del compostaje doméstico. Aquí te dejamos este sencillo manual de Amigos de la Tierra  para ponerlo en práctica.

 

3.- No malgastemos agua

Como señalan Madres por el Clima, una ducha gasta unos 100 litros de agua y un baño 250 litros. Al desperdiciar alimentos, también estamos tirando el agua que se ha usado para poder producirlos. ¿Sabías que al tirar una naranja estás malgastando nada menos que 50 litros de agua?

Otra forma de malgastar agua (y tirar más basura) es apostar por el agua embotellada. Si ves este vídeo que se convirtió en viral seguro que dejas de pensar que el agua embotellada es más sana y sostenible que la del grifo.

¿Por qué no llevar una botella que se pueda rellenar en fuentes en lugar de comprar una botella de agua cada vez que te invada la sed?

 

4.- Cuidado con tu basura

Tirar de manera irresponsable plásticos, químicos, baterías, aparatos electrónicos o medicamentos puede hacer que estos elementos terminen contaminando los suelos y el agua subterránea. Reducir este tipo de residuos y desecharlos de manera responsable en puntos limpios, por ejemplo, puede ayudar a mantener el entorno más limpio y reducir la contaminación. La OCU tiene en su web un buscador de puntos limpios de toda España. ¿Quieres saber cuál te pilla más cerca? Mira aquí.

5.- Compra local para actuar globalmente.

Si quieres reducir tu huella de carbono con el consumo, es imperativo que compres productos de cercanía, porque el desplazamiento de alimentos que vienen de otra parte del planeta también produce gases de efecto invernadero. Y además así puedes apoyar la economía de los pequeños agricultores y pequeños comercios que necesitan de consumidores comprometidos como tú para vivir dignamente. Puedes unirte a un grupo de consumo (encuentras grupos de toda España aquí) o a una colmena (puedes buscar la más próxima a tu casa aquí). Grupos de consumo y colmenas ponen en contacto directo a productores locales y a consumidores, si bien los grupos de consumo requieren un mayor compromiso por parte de sus socios (especialmente en el reparto).

Como señala la FAO, las decisiones que tomamos hoy son vitales para un futuro con seguridad alimentaria. Así que aparte de apostar por una alimentación sostenible, te animamos a decidirte a presionar a nuestros representantes políticos para arrancarles un compromiso valiente de lucha contra el cambio climático y sus peores consecuencias. ¡Aprovecha ahora, que están en campaña!

En InspirAction nos encanta inspirarnos con ideas para cuidar la Tierra. Ya tenemos 100 ideas, las encuentras aquí. ¿Quieres enviarnos la tuya? Escríbenos a informacion@inspiraction.org