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La Tierra está estresada por la falta de agua dulce

viernes, 21 de marzo de 2014  Blog Cambio Climático     Calentamiento global, Calentamiento global, Agua

Cuando la población necesita más agua dulce de la que dispone, entonces hay un problema de estrés hídrico. Se estima que se necesita como media unos 50 litros/día para una adecuada nutrición, higiene personal, lavado de ropa, preparación de alimentos y limpieza del hogar.

Muchas personas deben sobrevivir con menos 5 litros diarios. Con esa cantidad de agua desaparecen gestos tan comunes como lavarse las manos antes de comer - lo que evita muchas enfermedades provocadas por bacterias en el estómago, como la diarrea-.

Cuando una comunidad vive en una zona con estrés hídrico la vegetación no puede crecer, sin agua no hay cultivos y sin cultivos no hay alimentos. La falta de agua amenaza la supervivencia de muchas comunidades en todo el mundo.

Bolivia se despide velozmente de sus glaciares

Aunque Latinoamérica es una de las regiones más húmedas del planeta hay zonas que sufren una grave escasez de agua. Según datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) zonas como La Paz y El Alto en Bolivia se encontrarán en poco tiempo en situación de estrés hídrico.

Estrés HídricoHannah Richard © InspirAction

El Cambio climático y la contaminación de agua por parte de la industria son algunas de las principales causas. A día de hoy, el 20% de los glaciares de Bolivia, de los que dependen algunas de las comunidades más pobres, ya se han derretido. Los habitantes que aún se resisten a abandonar sus hogares son testigos de las consecuencias de la crisis climática que hemos provocado:

“Como no hay agua, plantamos las semillas en unos pocos campos de cultivo, pero no es suficiente para alimentarnos todo el año”. Guzmán Alarcoa es uno de los pocos miembros de la Comunidad de La Granja situada a los pies del glaciar Illimani que aún no se ha marchado.

La organización InspirAction, a través de su contraparte la Fundación Solón está pidiendo al gobierno que cree una ley que defienda los glaciares y nevados de las emisiones de gases efecto invernadero. Si se reducen estas emisiones se podría evitar el deshielo y a su vez el desabastecimiento de agua para las comunidades rurales dependientes de los glaciares.

También se está pidiendo que se prohíba la instalación de industrias contaminantes cerca de los glaciares. En Argentina ya se ha conseguido, ahora hay que seguir luchando por que se apruebe esta ley que proteja los glaciares bolivianos.

El agua es de todos y todas y nadie debería sufrir el desabastecimiento, a través de políticas reales de protección del medioambiente podemos asegurar la supervivencia de nuestro planeta y nuestra vida en ella.

Conoce cómo nuestras contrapartes ayudan a comunidades boliviana para asegurarles el abastecimiento de agua: Agua Sustentable.


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