Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

La historia del pueblo que se hizo a sí mismo

Por Cristina Porras Bravo lunes, 13 de febrero de 2017  Blog Construyendo Paz     Alianza por el Clima
De cómo su esperanza fue suficiente para cambiar el cursos de sus vidas

2017-02-13-participacion-ciudadana-t300Rodeados de cultivos de cocaína, violencia y represión decidieron que el futuro de sus hijos merecía algo mejor. Contra todo, plantaron cacao y remplazaron poco a poco todas las plantas de coca sustituyéndolas por una vida de paz y autonomía. Fueron los 5.000 sobrevivientes de Acata (Colombia) en los que nadie creía.  

Fueron y son un ejemplo, pero no el único. Orgosolo pertenecía a la región más violenta e ingobernable de Cerdeña. Allí donde nadie quería entrar ni oír hablar. Impulsados por la visión de un profesor, los vecinos y vecinas fueron borrando la presencia militar mientras pintaban de paz sus muros. Poco a poco se convirtió en una localidad turística y artística libre de violencia y miedo.

Desde siempre, la ciudadana ha sido el impulso para los mejores y mayores cambios que han vivido barrios, pueblos y países. Una construcción desde abajo basada en la cooperación y el entendimiento. Pero una cooperación no siempre apoyada.

Decía Bukowski que “la diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes”. La participación ciudadana se ha desligado de la esfera política. Ciudadanía y representantes políticos han roto las vías de comunicación que les unen y parecen a veces perdidos en laberintos distintos que deberían tener un mismo final.

Pero la gobernabilidad ligada a la participación es clave para la construcción de paz y el cumplimiento de los derechos. Un proceso que se está trabajando ampliamente en América Latina y que parece también que pudo llegar a España.

Estos días la ciudad de Madrid celebra un proceso de votación sobre presupuestos participativos. Durante una semana, 2,7 millones de madrileños y madrileñas podrán mostrar su opinión sobre diversas propuestas, entre ellas, la que la Alianza por el Clima, a la que pertenece InspirAction, logró meter en la plataforma Decide Madrid. Esta consulta, sin ser vinculante, puede servir para que la ciudadanía mandemos un mandato sólido a los grupos municipales sobre el tipo de ciudad que queremos tener, es decir, un Madrid saludable y 100% sostenible.

Una propuesta basada en arrancarle la boina al consumo insostenible que hace Madrid de combustibles fósiles y energías sucias. Una propuesta que pretende liberar nuestros pulmones de la contaminación que amenaza año tras año nuestra salud y bienestar.

Del 13 al 19 de febrero está abierto el proceso de votación tanto on line como en cualquiera de las urnas colocadas en Madrid. Si eres de Madrid, participa y construye una ciudad más limpia para todos y todas.

Únete y arráncale la boina a Madrid.   

Más información.