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Entender las causas de la migración: diario de una apátrida en República Dominicana

La migración es un fenómeno que continúa creciendo, afectando la vida de muchas personas que se ven forzadas a dejar sus hogares por cuestiones eonómicas, políticas o sociales.

Durante esta semana hemos organizado la segunda conferencia en Haití sobre las causas de la migración en Centroamérica y el Caribe. El objetivo es responder a las preguntas ¿cuál es el motor para que las personas migren de un país a otro, dentro de su propio país o región? ¿Cómo entender las causas y el estado de vulnerabilidad que viven las personas en una situación administrativa irregular? Con este debate se espera promover un diálogo dentro de las comunidades y las Iglesias en el Caribe e impulsar una cultura de paz y bienvenida para las personas que emigran en la región.


Para contribuir a reflexión hoy os traemos la historia de Juanita para contároslo más de cerca. Una historia que desafortunadamente no es nueva, ni original, es la historia que se repite en la vida de las numerosas personas en situación de apatridia en República Dominicana



Hola, me llamo Juana, (Juanita para los amigos/as), y hace 19 años que nací en el área de Puerto Plata, en lo que aquí se conoce como batey, llamado Baraguana, en República Dominicana.

Quizás te preguntes qué es un batey. En República Dominicana se conoce como batey a una comunidad rural cuya población trabaja en labores relacionadas con la explotación de la caña de azúcar. En estos núcleos de población creados alrededor de los principales ingenios azucareros del país habitaron los braceros y sus familias. Los bateyes siempre han sido conocidos por la extrema pobreza en la que han vivido sus habitantes y por el abandono de los sucesivos gobernantes dominicanos que se han desentendido de estas comunidades.  Para mí, el batey de Baraguana ha sido mi casa y donde me he criado.

Mi madre también nació en la misma zona alrededor de Puerto Plata en los años 70, de padre haitiano. Según me contó mi mamá, mi abuelo llegó a República Dominicana a comienzo de los 60 como muchos otros haitianos dentro de los acuerdos entre ambos gobiernos para explotar las plantaciones de caña de azúcar. Durante más de 40 años trabajó en ello.

Me costó tiempo entender por qué ni mi abuelo, ni mi madre, ni yo tuvimos nunca documentos de identidad dominicanos. Mi abuelo no pudo conseguir su pasaporte, ni para él, ni para nuestra familia. Por esto, mi situación actual es que pese a haber nacido en suelo Dominicano y haber vivido aquí desde hace 19 años, no tengo identidad, me dicen que soy apátrida, como tantos otros ciudadanos dominicanos con ascendencia haitiana.

Gracias a Centro Bono, contraparte de InspirAction en República Dominicana, estoy gestionando mi situación administrativa. El Centro Bono ayuda a las personas a reunir sus documentos, clasificarlos y apoyarlos en el transporte a la capital: Santo Domingo ( que queda a 4 horas de Baraguana).

Espero poder recibir mi identidad lo antes posible para ir a la Universidad. Uno de mis sueños es llegar a ser abogada para poder continuar la lucha y ayudar a personas en mi misma situación.  



Una historia que se repite: apatridias en República dominicana

Lo que le ocurre a Juanita, es una historia que se repite para todos los niños y niñas nacidos en República Dominicana antes de enero de 2010. Todos aquellos cuyos padres estuviesen en una situación administrativa irregular a su llegada a República Dominicana.


El 23 de septiembre de 2013 el Tribunal Constitucional de República Dominicana emitió una sentencia por la que toda persona migrante o descendiente de migrante sin permisos fuese expulsada. Esta sentencia se extendía a todos aquellos llegados desde 1929. ¿Os imagináis? ¡personas que durante casi 4 generaciones vivían en la República ahora se quedaban sin nacionalidad! Nietos de abuelos haitianos nacidos y criados en el país como es el caso de Juanita. Niños que no hablaban creole ni conocían Haití ni estaban vinculados al país.  


La alarma internacional de esta situación empujó al gobierno a desarrollar un plan de naturalización. Este plan no está pudiendo implementarse para la mayoría de las personas. A finales de 2016 decenas de miles de personas principalmente de ascendencia haitiana seguían siendo apatridias en República Dominicana. Los sistemas de documentación de ambos países son insuficientes y la mayoría de las personas no ha tenido nunca un documento legal siéndoles imposible acogerse an plan de naturalización. Sin documentos, no hay derechos.


¿Cuáles son las causas de la migración?

La migración continúa creciendo en todo el mundo y en el Caribe y Centroamérica en particular.

En el caso de República Dominicana, desde InspirAction lanzamos en 2013 la campaña de Vidas en Pause para denunciar que las muchas personas en situación apatridia no pueden comprar ni vender, recibir una herencia ni firmar un contrato de trabajo. Por lo tanto, tampoco pueden tener empleo regular, ni cotizar en un fondo de pensiones, ni pagar un seguro médico. Personas como Juanita no pueden votar ni ejercer ninguno de sus derechos. No pueden acceder a la universidad y no pueden viajar legalmente.

¿No crees que es injusto? Si tu respuesta es que sí,

  • Descubre cual es la situación de los dominicanos de ascendencia haitiana a través de nuestra campaña Vidas en Pause.
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☆ Gracias a Juanita por contarnos su historia y a Prospery Raymond, nuestro responsable en República Dominicana por hacérnosla llegar.☆




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