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El progreso no es inevitable

Por Jim Atkins, editor de Christian Aid viernes, 2 de noviembre de 2018  Blog Brasil Cambio Climático Derechos Humanos
Tras una semana de sensación de derrota por la victoria de Jair Bolsonaro, en lugar de regodearnos en esta sensación, recordemos que el progreso no es inevitable y requiere el compromiso de todos para seguir luchando por un mundo más justo e igualitario.

A veces es complicado mantenerse optimista.

El pasado domingo el candidato de ultraderecha venció en las elecciones presidenciales en Brasil (la cuarta economía de mayor tamaño del mundo). Jair Bolsonaro es una figura muy polémica. Durante la campaña proclamó su admiración por la dictadura militar en Brasil y defendió que en esa época se asesinara a miembros de la oposición. También dijo que desea sacar a Brasil del acuerdo de París sobre el cambio climático, se mostró partidario de aprobar leyes más laxas sobre el control de armas y realizó muchos comentarios misóginos, homófobos y sexistas. 

Nos duele el mundo

Es un momento muy preocupante para las personas que creemos en los principios democráticos y para las millones de personas de minorías étnicas que viven en Brasil. Incluso se teme que esto pueda anunciar el fin de los 19 años de trayectoria democrática de este país y la vuelta, en el futuro próximo, de una forma de estado dictarorial. 

Como ya he dicho, a veces es duro ser optimista. 

Los alemanes tienen una gran palabra para este sentimiento:  ‘Weltschmerz’.Welt=mundo, schmerz=dolor. "Dolor de mundo’. Frederick C. Beiser, un profesor de Filosofía de Estados Unidos, define weltschmerz como: “un estado de ánimo de desencanto y tristeza sobre la vida que surge de la conciencia muy sensible acerca del mal y el sufrimiento". 

Todas las personas hemos estado ahí, pero aquí tenemos algo que nos hará levantar ese ánimo (probablemente lo necesitemos tras esta semana): El mundo es (por ahora) aún el mundo más seguro, sano, bien alimentado y pacífico que ha habido en la historia de la humanidad.

Seguiremos trabajando para construir un mundo más justo


Tómate un momento para reconocer esta buena noticia (puedes encontrar datos que apoyan esta idea aquí). ¿Ya? De acuerdo. Ahora elimina toda complacencia y esa creencia de que las cosas irán mejor de manera natural. Los logros en materia de derechos humanos y civiles, de protección de medio ambiente, de igualdad y de construcción de paz se obtuvieron con duros esfuerzos y necesitarán que los defendamos y construyamos sobre ellos con el mismo nivel de energía y disciplina que aquellas personas que pusieron los cimientos. Así que en lugar de regodearnos en nuestras derrotas, miremos el pasado con energía para seguir luchando por un mundo más justo e igualitario. 

Como dijo una vez Martin Luther King: "El progreso humano no es ni automático ni inevitable. Todo paso hacia el objetivo de justicia requiere sacrificio, sufrimiento y lucha: el esfuerzo incansable y la implicación apasionada de personas comprometidas". 

Podemos hacerlo.