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Colombia: encrucijada para la nueva presidencia

Por Thomas Mortensen, Gerente de Colombia jueves, 24 de mayo de 2018  Blog Colombia Construyendo Paz     Defensor@s de Derechos Humanos
Colombia espera las elecciones presidenciales más importantes de las últimas décadas
Los colombianos y colombianas decidirán en las urnas el 27 de mayo. Mientras, el internacionalmente reconocido Acuerdo de Paz firmado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a fines de 2016, está en juego.

Este acuerdo tiene el potencial de poner fin a más de 60 años de conflicto que han dejado 8 millones de víctimas, incluidos 7 millones de desplazados internos y, sin embargo, la sociedad colombiana ha estado muy polarizada sobre el proceso de paz desde el principio. Este sigue siendo el caso, pero lo más preocupante es que su implementación no se está realizando al ritmo deseado y el proceso de paz es ahora muy frágil.

Estas son quizás las elecciones presidenciales más importantes en décadas en Colombia. El nuevo presidente podría impulsar la implementación del acuerdo de paz y un proceso de paz más amplio, que también involucre al ELN, o bloquear el proceso de paz y dejar al país sumirse en una espiral de violencia alimentada por las desigualdades, la impunidad y la venganza.

Desde que se firmó el acuerdo, las FARC han pasado de ser un grupo armado ilegal a ser un partido político que busca alcanzar sus objetivos a través de medios democráticos.

Más importante aún, desde que las FARC han dejado de lado sus armas, se han salvado miles de vidas. Si bien estos son algunos de los resultados más alentadores del acuerdo, los disidentes de las FARC están creciendo en número e influencia, las comunidades siguen siendo expulsadas de sus hogares y ha habido un gran aumento de asesinatos de Defensores y defensoras de Derechos Humanos: Colombia sigue siendo hoy el país más peligroso del mundo para los Defensores de Derechos Humanos.

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¿Dónde están cada uno de los candidatos con respecto al proceso de paz? Tres de ellos -Gustavo Petro, Sergio Fajardo y Humberto De la Calle- apoyan plenamente el proceso de paz, los otros dos -Iván Duque y el alemán Vargas Lleras- tienen reservas y han declarado que revisarán el acuerdo en caso de ser elegidos. Según las encuestas, Duque, Petro y Fajardo tienen posibilidades de ganar, en ese orden.

A menos que uno de los candidatos obtenga más de la mitad de los votos el 27 de mayo, habrá una segunda ronda el 17 de junio.

El trabajo de InspirAction en Colombia se centra en apoyar el fin de la violencia y abordar sus causas. Trabajamos con socios que han estado promoviendo en la implementación del acuerdo de paz. Con nuestros socios, trabajamos para impulsar leyes a través del Congreso que permitan que el sistema de justicia transicional funcione efectiva e independientemente para garantizar los derechos a la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición de los 8 millones de víctimas del conflicto en Colombia, muchas de las cuales son mujeres víctimas de crímenes terribles de violencia sexual.

Al igual que nuestros socios, queremos que el Congreso apruebe y que el Gobierno implemente la prometida reforma agraria que garantice el acceso a la tierra y los servicios públicos básicos a las comunidades campesinas, los pueblos indígenas y las comunidades negras de Colombia. El acaparamiento de tierras generalizado y violento, a menudo vinculado a intereses comerciales, ha contribuido a un grado extremo de concentración de la tierra. Según OXFAM, el 1% de los propietarios controlan el 81% de la tierra y el 99% restante comparte el 19%, lo que convierte a Colombia en el país con la mayor desigualdad de tierras de América Latina.

El Acuerdo de Paz, que cuenta con un fuerte respaldo de la comunidad internacional, también aborda la compleja cuestión de la producción y el tráfico de drogas al proponer un sistema por el que los productores de hojas de coca pueden sustituir voluntariamente sus cultivos por fuentes alternativas de ingresos y al mismo tiempo tener acceso a mercados y servicios públicos. Los proyectos piloto llevados a cabo para probar la viabilidad de este sistema han sido muy exitosos.

A pesar de esto, el Gobierno como acostumbra, no cumple sus promesas y no ha consultado a los agricultores desarrollando planes de erradicación forzosa de la coca. Hoy, la producción de hojas de coca y cocaína está en un nivel histórico más alto. Sin pretender ser una panacea, creemos que la implementación de políticas de sustitución voluntaria de cultivos podría ser de gran ayuda para abordar el problema de las drogas y la violencia asociada. Nuestros socios han estado trabajando con el Gobierno actual y la semana pasada celebraron una audiencia pública para abordar este tema en el Congreso. Una vez que el nuevo presidente asuma el cargo, seguiremos trabajando para que el nuevo gobierno adopte políticas de drogas más efectivas.

InspirAction y sus socios han estado abogando activamente por la implementación del acuerdo para desmantelar los grupos paramilitares. Históricamente, los grupos paramilitares han trabajado en connivencia con partes de las fuerzas armadas, la policía y el ejército, y la evidencia sugiere que estos vínculos aún existen. Que Colombia se convierta en un país pacífico será muy difícil si las autoridades legítimas continúan colaborando con grupos armados ilegales y directamente responsables de la violencia que sufren millones de personas.

Los resultados de estas elecciones son cruciales para el futuro de Colombia, y le corresponde a la sociedad colombiana determinar a través de sus votos la supervivencia a largo plazo o no del Proceso de Paz.

Foto: Cedida por la Red National de Mujeres en un debate sobre mujeres con los candidatos presidenciales. Duque y Lleras no asistieron al debate. En su lugar se colocaron dos maniquís.