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Biocombustible, qué idea tan poco maravillosa

miércoles, 31 de octubre de 2012  Blog Cambio Climático     Calentamiento global, clima, Ayuda Humanitaria, Hambre, Energía
Vivimos sumergidos es una constante necesidad energética. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos nuestro modelo de vida nos ha hecho dependientes de la energía para sobrevivir. Pero las fuentes de energía que alimentan nuestro día a día, hace años que están destruyendo nuestro planeta y su impacto sobre el Cambio Climático ya está teniendo consecuencias devastadoras para los más pobres. Afortunadamente existen alternativas. Pero sin dar más rodeos, y que quede bien claro, los biocombustibles (biodiesel y etanol), no lo son. Suele afirmarse que son la respuesta a la lucha contra el cambio climático pero la realidad es que están siendo una de las ideas menos maravillosas que se han tenido en los últimos tiempos. Biocombustibles significa hambre. Habiendo más de 800 millones de personas que pasan hambre en el mundo, utilizar cultivos que podrían usarse para la alimentación para satisfacer nuestras necesidades energéticas, es vergonzoso. Y peor aún, los biocombustibles están generando más hambre. Las tierras que muchas poblaciones estaban utilizando para sus cultivos de subsistencia, ahora pertenecen a grandes empresas que las usan para sus monocultivos destinados a los agrocombustibles. Estas poblaciones se han quedado sin su principal medio de subsistencia, ahora pasan hambre.

Biocombustibles, qué idea tan poco maravillosa

Los agrocombustibles han provocado la subida del precio de los alimentos. Los cultivos son limitados y pueden venderse como alimentación o como exportación para la energía. En nuestro sistema esta la decisión la determinará el precio. ¿Puede competir una pequeña familia de Ghana con una multinacional de la energía? La respuesta está clara, si el precio de los cultivos sube, hay hambre. Pero no solo provocan hambre, que no es poco, si no que además los biocombustibles están provocando una mayor degradación medioambiental. Con la producción de cultivos para biocombustibles, los cultivos destinados a la alimentación se desplazan a bosques, pastos y otras zonas cuya existencia impedía la emisión de gases de efecto invernadero. Es decir, los biocombutibles pueden significar más contaminación, desertificación y cambio climático. ¿Y el agua? En muchos países en desarrollo donde hay una gran falta de agua, la producción de biocombustibles está aumentando la escasez y provocando una mayor contaminación del agua. Esta claro que necesitamos reformular nuestro sistema energético hacia un sistema más limpio y respetuoso con el medioambiente. Y aunque estás son solo algunas de las consecuencias derivadas de la promoción de los agrocombustibles, es evidente que su uso no está siendo la solución.

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