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4 razones para que Almeida entienda el valor de la Amazonía

miércoles, 2 de octubre de 2019  Blog Derechos Humanos
Nos hemos quedado tan sorprendidos como los niños del programa Vuelta al cole de Telemadrid cuando José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid, desechaba donar dinero a la conservación de la Amazonía porque nos pilla lejos. Le damos cuatro razones para entender que la conservación y defensa de la Amazonía debería ser un asunto universal, sin atender a fronteras.

“Si solo pudieras donar dinero a un sitio, ¿adónde lo donarías: a la catedral de Notre-Dame o a replantar el Amazonas”. La pregunta de Daniela en el programa Vuelta al Cole de Telemadrid a José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid, se ha hecho viral. Sobre todo, por la respuesta contundente del adulto ante unos niños perplejos: “A la catedral de Notre-Dame”. Mientras los niños comentan, con cierta indignación: “pero si hay árboles, está ardiendo y es el pulmón del mundo”, Almeida justifica su elección: “Efectivamente, pero la catedral de Notre Dame es un símbolo de Europa. Y nosotros vivimos en Europa”.


Es curioso que esta explicación no se diferencie mucho de la lanzada por Jair Bolsonaro la semana pasada ante la Asamblea de la ONU, donde dijo, muy enfadado, que “es una falacia decir que la Amazonía es patrimonio de la humanidad y es un error decir que la Amazonía, nuestro bosque, es el pulmón del mundo. No está siendo devastada ni consumida por el fuego, como dicen, mintiendo, los medios de comunicación . Cualquier iniciativa para proteger la Amazonia debe incluir un total respeto a la soberanía de Brasil”. 



En InspirAction nos alejamos del absurdo nacionalismo e individualismo del que hacen gala ambos dirigentes, que parecen decir “que cada palo aguante su vela” y te damos cuatro razones por las cuales la Amazonía tiene que importarnos a todas las personas a las que nos preocupan los derechos humanos, la solidaridad, el futuro del planeta y la justicia social. 


1. Porque detrás del deterioro de la Amazonía hay empresas multinacionales que operan y atropellan derechos con impunidad

Desde que llegó al poder Jair Bolsonaro, grandes empresas han entendido que tendrían la vía libre más fácil para explotar recursos en la Amazonía. No en vano, se señaló tras los incendios a las empresas ganaderas, que quieren extender sus pastos y Greenpeace exigió a empresas como McDonalds, Burger King o KFC que rechazaran la materia prima vinculada a la destrucción de la Amazonía. La marca de moda H&M anunció que suspendería la compra de cuero proveniente de Brasil , aunque el director de la asociación ABAG en Brasil señalaba a El País que no se había anulado ningún contrato.


Frente a estas actuaciones, reclamamos que se adopte de una vez por todas un Tratado Vinculante que acabe con la impunidad con la que operan las multinacionales en zonas como la Amazonía.


2. Porque el papel de la Amazonía para frenar el calentamiento global es fundamental

Se calcula que el fin de la protección de las tierras indígenas en Brasil y la deforestación para el uso de estas tierras con fines extractivos o ganaderos supondría que cerca de dos gigatones (dos millones de toneladas) de carbono dejarían de ser absorbidas por la vegetación y se lanzarían a la atmósfera. La deforestación causada por actividades económicas depredadoras es responsable del 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Y el calentamiento global no entiende de fronteras, continentes o soberanía nacional. Como su nombre indica, es global.

3. Porque la Amazonía es escenario de gravísimas violaciones a los derechos humanos y asesinatos que quedan impunes

En la Amazonía se producen, como señala nuestra socia Movimiento de Afectados por las Represas (MAB), 9 de cada 10 asesinatos de defensores del medio ambiente que tienen lugar en Brasil. En 2017, Front Line Defenders cifró en 65 los asesinatos de defensores y defensoras en Brasil. En 2018, señalando que no se disponía de las estadísticas totales y se había realizado una estimación, se cifraba en 23 el número de asesinatos. De nuevo, hay que recordar, frente al discurso de fronteras y soberanías, que los derechos humanos son universales y su defensa nos compete a todas y todos. En marzo pasado, fue asesinada la activista de MAB Dilma Silva Ferreira, que se oponía a megaproyectos hidroeléctricos en la Amazonía.

4. Porque en sus tierras viven 20 millones de personas que cuidan y protegen el bosque frente a amenazas

20 millones de personas, muchas de ellas indígenas y afrodescendientes, viven en la Amazonía y cuidan este espacio natural de las amenazas. Así, mujeres indígenas, como Ruth Alipaz Cuqui, han llegado hasta la ONU para reclamar sus derechos frente al capitalismo depredador. Darles la espalda, aduciendo que su situación precaria nos pilla lejos, diría muy poco del mundo que estamos construyendo.

Para mejorar las condiciones de vida de estas comunidades respetando el entorno, en InspirAction llevamos a cabo proyectos de gestión sostenible del bosque y además formamos a las comunidades para que defiendan sus derechos. Conoce nuestro trabajo en la Red de Apoyo a la Amazonía.