Archivo de ‘justicia económica’ categoría

Cristina P. | May 17th, 2013

Podríamos acabar con el escándalo inaceptable del hambre en el mundo ahora mismo si invirtiéramos en desarrollo agrícola los ingresos que los países en desarrollo pierden por evasión de impuestos.

Según una encuesta realizada a más de 1.500 empresas multinacionales en India, Ghana y El Salvador, aquellas con sociedades filiales y/o accionistas en paraísos fiscales pagan en impuestos un promedio del 28,9% menos de lo que deberían. Esa cantidad de dinero roba a los países miles de oportunidades para salir de la pobreza y mejorar la calidad de vida de la población.

En India, esta cifra se eleva al 30,3% lo que significa que aunque el Ingreso Nacional Bruto per cápita se duplicó entre 1995 y 2010, el 41% de su población vive con menos de 1,25 dólares al día.

En Ghana, donde casi el 30 por ciento de los niños menores de cinco años sufre desnutrición, el informe estima que las multinacionales, a través de sus complicadas arquitecturas financieras, provocaron al país una pérdida de 83,6 millones de dólares solo en 2008.

Y en El Salvador, donde el 47,5 por ciento de la población vive en la pobreza, se cree que la evasión fiscal y los incentivos fiscales corporativos cuestan 2.900 millones de dólares al año.

La FAO estima que para conseguir un mundo sin pobreza en 2025 necesitaríamos unos fondos de unos 50.200 millones de dólares al año.

Viendo los ejemplos de India, Ghana y El Salvador no hace falta hacer muchos números. Esta cantidad, es decir, 50.200 millones, y quizá mucho más, podría conseguirse cada año si acabáramos con el secretismo de los paraísos fiscales, la evasión fiscal y las facilidades que algunos gobiernos ofrecen a las multinacionales que operan en los países pobres.

En el año 2000 en la Cumbre del Milenio, y más tarde en 2009 en la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria de la FAO/ONU, los líderes políticos acordaron reducir a la mitad el hambre para el año 2015. A pesar de las promesas, los avances han sido decepcionantes.

Si los países en desarrollo fueran capaces de incrementar sus ingresos fiscales y hacer un uso eficaz de los recursos financieros disponibles, la pobreza y el hambre podrían ser erradicadas. Una de las principales razones por las que no se puede es por la evasión de impuestos.

Estos datos son suficientemente reveladores para el que G8, que se reunirá en Irlanda del Norte en junio de este año, no pueda poner más excusas para promover un cambio en el sistema financiero internacional.

Firma y exige al G8 que actúe.

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Cristina P. | May 7th, 2013

En los últimos años se ha hecho patente que tenemos un problema. La economía mundial se resiente y cada día más personas se hunden en la pobreza. Los gobiernos nos hablan de “apretar el cinturón” y con sus austeras políticas nos conducen a un futuro nada alentador.

Y aunque sigan hablando de recortes y ajustes, es cada día más evidente dónde deberían estar poniendo el foco para acabar con esta crisis: en la fiscalidad.

Las grandes, omnipresentes y poderosas multinacionales – tales como Google, Amazon, Starbucks o Apple – disponen de modernos y avanzados sistemas comerciales y financieros. Sin embargo, las normas internacionales de las que disponemos para gravar sus actividades económicas fueron escritas hace 80 años.

Estas multinacionales, con recursos muchas veces mayores que algunos países, en ocasiones se bañan en las lagunas legales para evitar pagar a los países los impuestos justos por las ganancias que obtienen.

Para ellas es sencillo: aunque afirman que su producción y sus ventas están localizadas en un país como por ejemplo España,  los beneficios que declaran dicen pertenecer a empresas hermanas que curiosamente están localizadas en países con una tasa impositiva muy baja.

Otras veces, directamente incurren en estrategias ilegales y difíciles de investigar para no pagar.
Las últimas revelaciones sobre empresas, políticos y famosos que se aprovechan de esta arquitectura financiera inmoral, ha hecho que los gobiernos tengan que hablar de reformas fiscales. Bien! Esto es un avance.

Sin embargo, es el momento de exigir algo más que palabras. Las viejas normas ya no nos sirven. Necesitamos una nueva normativa internacional, una Convención Internacional sobre Transparencia Fiscal que permita a todos los países obtener unos impuestos justos de las multinacionales que operan en sus territorios.

Los gobiernos deben obligar a las multinacionales a proporcionar información más detallada sobre sus actividades comerciales y financieras en todo el mundo. Solo esta información, compartida de manera internacional acabará con las lagunas fiscales existentes y pondrá fin a la evasión fiscal agresiva.

La Cumbre del G8 que se celebrará en Irlanda del Norte en junio de este años es un momento excelente para crear este nuevo acuerdo internacional que obligue a los paraísos fiscales a revelar tanto el dinero que tienen en sus cuentas como la procedencia del mismo.

Los paraísos fiscales y la evasión fiscal son una de las principales causas de la pobreza. Es hora de plantarles cara y formar parte de la solución.

InspirAction nos unimos a esta voz internacional que pide de una vez por todas el fin de los paraísos fiscales.

Firma esta petición y se parte de la solución.

Foto: nuestro agradecimiento a El Roto, por su gran viñeta ;) 
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Cristina P. | March 14th, 2013

868 millones de personas pasan hambre. Esto significa que, cada día, una de cada ocho personas del planeta se acuesta sin nada de nada en el estómago. Además, si no cambiamos nada, hay suficientes indicios para pensar que esta escandalosa cifra va a seguir creciendo.

¿Y en InspirAction nos dedicamos a hablar de sistemas fiscales?

La respuesta es Sí.

La evasión fiscal uno de los factores que está privando a los gobiernos de la posibilidad de atender las necesidades más básicas de su población como por ejemplo: combatir el hambre.

Los gobiernos nunca podrán actuar ante una emergencia alimentaria, como las ocurridas en el Sahel, ni ante un desastre natural, como el ocurrido en Haití, si no tienen recursos para hacerlo. Y no tendrán recursos para hacerlo si la evasión fiscal y la corrupción siguen estando a la orden del día.

¿No te parece evidente? Pues además de esta evidencia hay otras.

El 70% de las personas más pobres del mundo son agricultores que necesitan de alguna forma mejorar su producción para salir adelante, para que ni ellos ni sus familias pasen hambre. Sin una justa recaudación de impuestos los gobierno no podrán proporcionar este apoyo y los campesinos (repito, el 70% de los más pobres del mundo) seguirán pasando hambre.

Además sin un sistema tributario no habrá servicios sanitarios, ni educación ni infraestructuras que permitan a la población desarrollarse, alimentarse y alimentar a sus familias. Seguirá habiendo hambre y pobreza.

Casi todo el mundo está de acuerdo en que los sistemas fiscales necesitan mejorar. El cómo hacerlo ya difiere en opiniones. Pero lo que está claro es que el dinero que se pierde a través de la evasión fiscal es mucho mayor que el dinero que se destina a acabar con el hambre.

Desde InspirAction pensamos que cambiando el sistema fiscal y haciéndolo más justo, podremos acabar con el hambre.

¿No crees que tiene más lógica que las empresas y los grandes capitales paguen lo que deben y pongamos fin a la evasión y la corrupción como medidas para acabar con el hambre?

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Isa | February 12th, 2013

Hace unos días en InspirAction lanzamos una nueva petición en change.org encaminada a exigir al Presidente Rajoy que baje los impuestos indirectos y que ponga en marcha una política fiscal verdaderamente progresiva que garantice que paguen más quienes más tienen.

En España vemos cómo lamentablemente nuestro sistema fiscal, en vez de avanzar hacia la progresividad, es cada vez más regresivo: en los últimos dos años el IVA, el impuesto sobre el consumo, ha subido más de 5 puntos porcentuales. Es decir, para llenar la cesta de la compra cada vez pagan mayor porcentaje de sus ingresos quienes menos tienen. Difícilmente se puede hablar así de justicia, nos tememos.

Pero esta situación no sólo la sufrimos en nuestro país ¿Qué pasa en el resto de las regiones donde trabaja InspirAction? ¿Qué pasa en América Latina, la zona que histórica y culturalmente sentimos más cercana? Por desgracia, nada muy diferente: históricamente, los sistemas fiscales latinoamericanos se han apoyado más en los impuestos indirectos, aquellos que gravan fundamentalmente el consumo. Así, son los sectores más pobres y vulnerables de la sociedad los que mayor porcentaje de sus exiguos ingresos destinan al consumo de artículos de primera necesidad. Mientras, los más ricos, a uno y otro lado del océano, se aprovechan de sistemas fiscales que facilitan numerosos medios y lagunas legales para pagar menos impuestos: las rentas de capital reciben tanto en España como en América Latina un claro trato de favor, gracias a distintos tipos de exenciones. No es difícil deducir que subir los impuestos sobre el consumo, sin atajar la evasión y la elusión fiscal, implica que son los contribuyentes que ya pagan sus impuestos los que sufren la mayor carga fiscal, en lugar de aquellos que defraudan sistemáticamente a Hacienda.

Pero las similitudes no acaban aquí. América Latina es la región más desigual del mundo. España, por su parte, ostenta el triste record de ser el país con mayor desigualdad social de la eurozona. ¿Más coincidencias? Podríamos hablar de la informalidad de nuestras economías: en España entre el 21 y el 24% de nuestra economía está “sumergida”. En América Latina, según datos de CEPAL, un 43%. ¿Hablamos de fraude fiscal? ¿De la debilidad de nuestras agencias tributarias? ¿O mejor aún, de corrupción? ¿Alguien da más? Seguro que sin mucho esfuerzo, y a pesar de la diversidad de esta región, se os ocurren más parecidos…

Compartimos problemas y compartimos retos. Y uno de ellos, sin duda, es mejorar el impacto distributivo de los impuestos. Porque sin impuestos, por mucho que nos disgusten, difícilmente podrán financiarse las políticas públicas necesarias para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Siempre y cuando, claro, que estemos hablando de sistemas tributarios justos, que enfrenten la regresividad y en los que la carga fiscal y la inversión pública no sufra la lacra de la corrupción, la evasión, o los privilegios de unos pocos… En tiempos de crisis, más  que nunca, debemos exigir Justicia Fiscal.

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Isa | January 2nd, 2013

Sólo quedan unos días… Y son ya muchos los niños y los no tan niños que se preguntan qué les traerán los Reyes Magos este año.

En InspirAction pensamos que hemos sido bastante buenos. ¡Pero no sólo nosotros! Los que de verdad han sido buenos, buenísimos, son los miembros de nuestras contrapartes: hombres y mujeres que cada día se dejan la piel en organizaciones locales a las que apoyamos con vuestra ayuda. Ellos, y todos aquellos que reciben al final nuestro apoyo: esos que llamamos con esa palabreja tan fea, los “beneficiarios”, y que en el fondo son ni más ni menos que los protagonistas de esta historia.

Personas que creen que merece la pena luchar por un mundo más humano, más justo, más habitable e inclusivo. Defensores de derechos humanos, activistas medioambientales, técnicos de proyectos, médicos, enfermeros y logistas que llevan auxilio de emergencia a las víctimas de catástrofes, abogados, miembros de cooperativas, campesinos, feministas, maestros… La lista sería larga.

Porque de verdad han sido no buenos, sino francamente excepcionales, hemos decidido transmitir desde aquí su pequeña gran lista de deseos para los Reyes Magos de Oriente. Desearíamos muchas cosas, claro, pero no cabrían en esta lista, y no es cuestión de agobiar demasiado a sus Majestades, que tienen mucho trabajo en estas fechas. A continuación, un pequeño extracto. Querríamos:

-         Un poquitín de decisión y valentía por parte de los tomadores de decisiones. ¡Que se atrevan, hombre! Que se olviden de las presiones, que no renieguen de su vocación de servicio público, que se crean de verdad las cosas pueden cambiar.

-         Un planeta libre de la amenaza permanente de un calentamiento global que hipoteca nuestro futuro. Y para ello… nos atrevemos a soñar que los gobiernos del mundo firmen un acuerdo justo, ambicioso y vinculante que limite las emisiones de gases de efecto invernadero.

-         Algo de paz, que ya nos la merecemos… Sobre todo aquellos que viven el regiones azotadas por conflictos sin tregua, bajo los que se esconden a menudo despiadados intereses ajenos a las víctimas.

-         Una pizca de decisión para acabar con la opacidad financiera y la lacra de los paraísos fiscales. Bueno seamos sinceros… ¡Seguramente nos hace falta un buen montón de decisión, y la queremos ya!

-         Un mundo donde alzar la voz en defensa de las víctimas de violaciones de derechos humanos no suponga una condena a muerte.

-         Un buen saco, a repartir entre todos y cada uno de nosotros, de respeto, de cariño y atención hacia los más vulnerables, hacia los olvidados, hacia los que para muchos no cuentan: niños y ancianos, mujeres maltratadas y sin recursos, enfermos que sufren como consecuencia de la estigmatización…

-         Y por último, pero no menos importante: un puñadito de ilusión y esperanza, que nos ayude a pesar de las dificultades a conservar intacta la certeza de que podemos y debemos seguir luchando.

Y tú, ¿qué añadirías a esta lista?

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Isa | November 7th, 2012

¿Sabías que Europa es uno de los principales mercados de exportación para las mercancías procedentes de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados palestinos? Y sin embargo, la UE reconoce que los asentamientos son ilegales de acuerdo al derecho internacional, y afirma que constituyen un obstáculo para la paz.

InspirAction, a través de varias redes de las que forma parte en Europa, ha publicado un informe titulado ‘Comerciando con la paz: ¿cómo ayuda Europa a sostener los asentamientos ilegales israelíes? ‘, en el que insta a los gobiernos europeos a prohibir la importación de productos de estos asentamientos.

Llamémosle por su nombre: es una gran hipocresía que la UE afirme que los asentamientos son ilegales, pero que permita a los Estados miembros seguir comerciando con ellos. De esta manera, los consumidores contribuimos involuntariamente a lo que muchos consideramos injusto. Como poco, la UE debería asegurar que todos los productos procedentes de los asentamientos están correctamente etiquetados como tales, para que los consumidores podamos hacer una elección informada. Por el momento, sólo se etiquetan con la denominación “Made in Israel”.

En la actualidad, la UE importa 15 veces más de los asentamientos que de los propios productores palestinos, a pesar de que son más de cuatro millones de palestinos y más de 500.000 colonos israelíes los que viven en los territorios ocupados. Es decir, la UE importa más de 100 veces más por cada colono israelí que por cada productor palestino.

Gracias a los subsidios que ofrece Israel a los colonos, imponiendo a la vez estrictas restricciones en el acceso de los palestinos a los mercados y los recursos, los colonos disfrutan de un acceso fácil a los mercados internacionales, y han establecido empresas agrícolas y zonas industriales modernas. En contraste, la economía palestina se ve limitada por bloqueos de carreteras, puestos de control y un acceso limitado a la tierra, el agua y los fertilizantes. Como resultado, las exportaciones palestinas han pasado de ser más de la mitad del PIB en la década de 1980 a menos del 15 % del PIB en los últimos años.

Los productos procedentes de los asentamientos de Cisjordania deben su existencia a  la demolición de viviendas, la confiscación de tierras y la ocupación militar. Es hora de que los gobiernos vayan más allá de las condenas retóricas de los asentamientos y de que garanticen que los consumidores podamos tomar decisiones informadas.

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Cristina P. | September 13th, 2012

La desigualdad en América Latina y el Caribe es profunda y generalizada. Hay desigualdad en el ingreso, en el acceso a educación, sanidad y otros servicios básicos, hay mucha desigualdad entre las zonas rurales y las urbanas, entre los hombres y las mujeres y entre las poblaciones blancas y las indígenas y afro-descendientes.

No basta con reducir la pobreza extrema. Ha llegado la hora de luchar de manera decidida contra la desigualdad que lastra de raíz las posibilidades de desarrollo de las poblaciones de estos países.

En el caso de América Latina hay una pequeña parte de la población que obtiene muchos más ingresos que la gran mayoría: ingresos por los que apenas tributan, y que por lo tanto, no generan ningún retorno a la sociedad de la que estas grandes fortunas sí se benefician, a través por ejemplo del uso de infraestructuras como carreteras o aeropuertos, del disfrute de seguridad, justicia, o sanidad para sus empleados, de la facilidad para obtener mano de obra barata, etc.

Desigualdad América Latina y Caribe

Para acabar con la desigualdad necesitamos implantar cambios estructurales.

¿De qué tipo de cambios estamos hablando?

Desde luego, no está de moda hablar de la política tributaria como instrumento de redistribución. A las élites económicas no les conviene esta reforma e instituciones como el Banco Mundial tampoco parecen estar de acuerdo o acaban cediendo ante presiones externas y tienden a favorecer reformas tributarias “neutrales”.

Pero lo que parece estar claro es que para que se resuelva el problema de la concentración de ingresos de América Latina, es necesario impulsar una política fiscal progresiva y más justa: que paguen más los que más tienen. Que los ricos empiecen a pagar más impuestos  implica también que los estados puedan obtener más ingresos y puedan proveer más servicios públicos y de calidad.

En la región los ingresos tributarios son demasiado bajos. Como la carga tributaria de los pobres ya es demasiado pesada, gravar a los ricos adecuadamente sería de lejos la forma más justa y eficaz de aumentar los ingresos tributarios.

¿Cómo lo hacemos? Hay dos medidas sencillas y justas de hacer esto. Una sería centrarse en el impuesto sobre la renta personal y la otra a través del impuesto sobre propiedades.

Desde luego los esfuerzos para gravar a los ricos no pueden ignorar el problema generalizado de la evasión tributaria. Los niveles de evasión de impuestos sobre la renta oscilan entre el 40 y el 65%.

Así que, ¿hay desigualdad y pobreza? Sí y mucha. Pero también hay soluciones que son sencillas y posibles.  Se necesita democracia y voluntad política para implantar estos cambios estructurales.

Si quieres saber más sobre el impacto de la desigualdad en los países latinoamericanos y caribeños, lee nuestro informe El Escándalo de la Desigualdad en América Latina y el Caribe.

Además te animamos a conocer algunos de nuestros proyectos contra la desigualdad en América del Sur y Caribe:

Impuestos para una mejor educación en República Dominicana.
En Jamaica no hay justicia para los pobres.
Bolivia: impuestos para libros y zapatos.
Acabar con la desnutrición infantil en Guatemala.

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Cristina P. | July 25th, 2012

El informe que ayer publicaba la organización Tax Justice Network y que escandalizaba a los periódicos de todo el mundo, realmente no dice nada nuevo:
17 billones de euros fueron a parar a paraísos fiscales entre 2005 y 2010
.

Es sorprendente: Sí. Pero nuevo: No.

Adivina:

¿Quién es el país que más evade? China. Seguido de Rusia y Corea del Sur.

¿Quiénes están entre los 10 países con mayor flujo de pérdida de dinero por evasión de impuestos? Méjico, Venezuela, Argentina…

Escuchar todas estas cifras, como hemos dicho, sorprende pero además duele e indigna. Y aún más cuando sabes que en países como Nigeria, donde el 98% de sus 148 millones de habitantes vive con menos de un dólar al día, han desaparecido 251.000 millones de euros en petrodólares que vuelan a paraísos fiscales.

Y que estos 17 billones de euros son una cifra que es superior al PIB de EEUU y Japón juntos. Una cantidad tan elevada que si se le impusiera el pago de una tasa del 30% se recaudaría casi el doble de lo que invierten los países de la OCDE en desarrollo.

Mopani Cooper Mine evade impuestos y contamina en Zambia

Esta indignación nos ha llevado, desde hace tiempo a plantar la semilla contra los paraísos fiscales.

Luchamos por una resolución del G20 en Cannes y aplaudimos con esperanza los avances en la Cumbre cuando decidieron emprender la creación de un club para acabar con los paraísos fiscales y nos sorprendimos pensando que quizá los gobiernos iban a empezar a actuar con responsabilidad en este tema.

Un año después llegamos la siguiente Cumbre del G20 en México cargados de nuevo con las peticiones que habíamos recogido durante nuestra campaña Viajes Paraíso y con mucho más apoyo social y conseguimos nuevos pasos hacia la lucha contra los paraísos fiscales.

Así que ayer nos alegramos de ver que, por fin, estas cifras son un titular y no solo sorprenden si no que duelen e indignan y quizá eso quiere decir que hoy es el día en el que dejamos de pedir el cierre de los paraísos fiscales para pasar a exigirlo y finalmente, en medio de esta crisis que no está abriendo los ojos, lo conseguimos.

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Isa | April 26th, 2012

Vivir en este país últimamente es un sobresalto diario. Recortes, reformas, crisis, austeridad… Y cada día una nueva medida que da un poquito más de susto. Nuestro mundo vive amenazado por las crisis financieras y ambientales, y parece que a veces el remedio que nos proponen puede ser peor que la enfermedad.

Lo que ya nadie duda es que ciertas prácticas financieras poco éticas han contribuido, y mucho, a esta crisis, que muestra pocos signos de mejorar y en la que cada día se recorta más y más el estado del bienestar… Nos ha quedado muy clarito que las acciones de una minoría pueden provocar consecuencias generalizadas y dolorosas para una gran mayoría de la población mundial, especialmente los más pobres. Y es hora de decir basta: no debemos permitir que estos abusos continúen.

En un mundo donde las empresas sin escrúpulos se permiten esquivar el pago de impuestos sin ningún tipo de penalización, las naciones más empobrecidas están perdiendo miles de millones de dólares de potenciales ingresos tributarios que les permitirían desarrollarse de manera sostenible. 160.000 millones de dólares anuales, según los cálculos de InspirAction. Los impuestos que deberían pagar estas grandes empresas, especialmente en países de gran riqueza extractiva, supondrían que de golpe estos países dejasen de depender de la ayuda exterior y contasen con recursos económicos para luchar contra la pobreza y el cambio climáticos.

En InspirAction estamos hartos de que siempre paguen los mismos. Por eso, en nuestra nueva campaña pedimos a Mariano Rajoy que use toda su influencia para que los líderes mundiales que se reunirán en junio en México, en la cumbre del G20, se comprometan con firmeza a luchar contra el secretismo de los paraísos fiscales, uno de los principales impedimentos para que muchos países salgan de la pobreza.

Sabemos que este problema no va a ser resuelto en un día, pero creemos que el G-20, por suerte o por desgracia, tiene el poder para comenzar a implementar algunos de los cambios que necesitamos. Se trata de pasar de las declaraciones de buenas intenciones a la acción. Es el momento.

Como representante español, el presidente puede impulsar cambios que logren  medidas reales para el beneficio de los más pobres. Necesitamos un sistema financiero global más transparente, que evite que las empresas multinacionales sin escrúpulos dejen de pagar los impuestos que deberían en los países del Sur.

Las palabras no son suficientes. Es necesario pasar a la acción. ¡Actúa! Pide a Mariano Rajoy  y al resto de líderes del G20  que se aseguren de que la voz de las personas más pobres sea escuchada en México.

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Para conocer la Campaña Viajes Paraíso y firmar la petición al G20, pincha aquí.

Para ver el vídeo de la campaña pincha aquí.

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Alex | February 1st, 2012

maria afganistan

El ser humano puede tener comportamientos inexplicables, terriblemente crueles e injustos. Hace poco hemos leído en los medios que una pareja de origen afgano y su primogénito mataron a sangre fría a tres de sus hijas. La razón del atroz crimen era que las muchachas “habían deshonrado a su familia”.

Este injustificable acto, aunque cometido en Canadá y no en Afganistán, refleja la situación de vulnerabilidad extrema que padece gran parte de las mujeres afganas. Desprovistas de cualquier poder de decidir sobre su vida y prácticamente carentes de derechos, son sometidas cada día a múltiples abusos y vejaciones. Marginalización, pobreza, prisión, torturas e incluso muerte, estas mujeres afganas no tienen voz, ni poder, ni autonomía. Pero no lo decimos nosotros, remitámonos a los datos: solo el 13% de la población femenina sabe leer y escribir, frente al 43% de los hombres. Afganistán cuenta con una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo.

Un ejemplo claro y desgarrador de la situación de las mujeres en Afganistán es el caso de María (en la imagen). Esta joven de 19 años fue condenada a 6 años de cárcel ¿Su crimen? Ser violada (y quedarse embarazada) por su cuñado. Durante su condena, nuestra contraparte AWEC le proporcionó asesoramiento legal, le enseñó a tejer y a leer y escribir. Ahora que está fuera de la cárcel tiene un modo de ganarse la vida.

Mira la fotogalería que hemos creado en Flickr “Mujeres en Afganistán

Nuestro programa en Afganistán tiene un clarísimo enfoque de género. Son las mujeres el colectivo más vulnerable y, por tanto, nuestra máxima prioridad . Enseñamos a mujeres y niñas a leer y escribir y en nuestra labor en torno a salud, ponemos especial atención a la salud reproductiva. Trabajamos con mujeres que se encuentran en prisión (a menudo injustamente) en materia de asesoramiento legal y psicológico, generación de ingresos y educación.

¿Quieres ayudarnos?

 

Crédito de la imagen: Sarah Malian © InspirAction

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