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David y Goliat

Seis barcos con más de 750 activistas se dirigían el pasado lunes hacia Gaza. Era la llamada “flotilla de la Libertad” y se disponía a entregar a la oprimida Franja 10.000 toneladas de ayuda humanitaria. Sobre las cuatro de la madrugada el ejército mejor entrenado de la tierra asalta al barco principal, el Mavi Mármara y comienza a abrir fuego contra los cooperantes, violando de esta manera cualquier interpretación del Derecho Internacional Humanitario.
Los integrantes del barco –al verse atacados- se defienden con palos y tirachinas. Palos y tirachinas. ¿No os suena de algo esta brutalidad? El mito de David y Goliat vuelto del revés. Con la inexplicable connivencia de las Naciones Unidas, que una vez más regañan pero no condenan a los niños malos que dominan el mundo desde las sombras.
Las casi imperceptibles esperanzas de paz quedan arruinadas. También nuevamente. Y en unas condicionas que no solo rozan sino que meten sus pezuñas en el absurdo. ¿Por qué el ejército mejor preparado, con la tecnología más puntera y unos tentáculos estratégicos que alcanzan a todo el mundo se ensañaría con civiles cuya misión era dar asistencia a los gazanos?
Los fallecidos no son distintos de los cientos de palestinos que mueren por vivir en el sitio equivocado. El tema tampoco es si los integrantes de la flotilla respondieron con tirachinas o con cuchillos. Ni siquiera es explicar el silencio de la ONU. Lo único que importa es la siguiente máxima, que extraemos directa e ineludiblemente de estos acontecimientos: “La violencia genera violencia”. El extremismo que tiene atenazados a los dirigentes de ambas partes les hace precipitarse a una espiral de la que es imposible salir. La esclavitud de la sangre no permitirá ningún acuerdo de paz y seguirá condenando a millones de civiles inocentes.
Hoy, el estupor nos mantiene en estado de shock. Pero, por favor, reacciona. Hay muchas maneras. Grita, concéntrate, boicotea, pero sobre todo infórmate y denuncia. En todo momento. No dejes que el sentido común se vea asaltado por la desidia de lo cotidiano.
Imagen cortesía de El País. Manifestaciones en Barcelona
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Etiquetas: asalto, ataques israelíes, barcos, cooperantes, ejército, emergencias y crisis, flotilla de la libertad, Gaza, muertos, Palestina
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