Posts etiquetados ‘ODM’

Isa | October 17th, 2014

La Alianza Española Contra la Pobreza, de la que InspirAction forma parte, lleva más de un año trabajando en la propuesta de crear un Panel Internacional para la Erradicación la Pobreza y la Desigualdad.

Constatando que, en el mundo del desarrollo no existe una mecanismo global que realice valoraciones periódicas a nivel político y científico sobre el estado de la pobreza y la desigualdad, y tomando como ejemplo el Panel Intergubernamental sobre el Cambio climático, desde la Alianza llevamos tiempo preguntándonos:

-¿Se puede constituir un Panel con unas funciones como éstas en el ámbito de la lucha contra la pobreza y la desigualdad?

-¿Qué aportaría en la nueva agenda global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible un Panel de estas características?

Para abordar estas cuestiones, dentro de la Semana de lucha contra la Pobreza se celebró en Madrid un encuentro en el que sociedad civil y representantes de organismos internacionales y administraciones públicas debatieron la propuesta. En el acto se presentó además la Declaración de Madrid, que busca aunar esfuerzos internacionales para erradicar la pobreza y reducir la desigualdad.

Creemos que la idea de crear una entidad multidisciplinar formada por personas del mundo de las ciencias y del pensamiento, tanto de procedencia académica como institucional y social, y sobre todo dotados de legitimidad, representatividad y capacidad de interlocución con los gobiernos, ofrecería la posibilidad de contar con orientaciones para las políticas de desarrollo de gobiernos, instituciones internacionales y la comunidad internacional en general. De esta manera se uniría “la ciencia con la política, para que las decisiones, teniendo la autoridad y el rigor propio de la ciencia, sean aplicables por la voluntad política fundamentada en el interés general y transgeneracional”.

Además de celebrar este encuentro, la Alianza contra la Pobreza ha presentado recientemente a la comisión de cooperación del Congreso de los Diputados una Proposición No de Ley. En ella, plantea que el Gobierno español lidere la creación de dicho Panel, una entidad que se convertiría en clave para ayudar a los organismos internacionales y a los gobiernos a supervisar el cumplimiento de los compromisos de la Agenda Post-2015 y combatir de manera coordinada la pobreza y la desigualdad global.

Desde InspirAction seguiremos impulsando esta iniciativa en el seno de la Alianza Española contra la Pobreza. Esta vez, queremos contar con un seguimiento adecuado al nuevo marco de desarrollo que evite los errores del pasado, y creemos que un Panel de estas características podría ser una herramienta muy útil para conseguirlo.

Participa: ¡Deja tu opinión! 0 comentarios
Pablo Agusti | March 27th, 2014

csw.jpg
Por término medio, el 30% de las mujeres en el mundo que han tenido una relación de pareja dicen haber sufrido alguna forma de violencia física o sexual por parte de su pareja.

Un 7,2% de las mujeres mayores de 15 años en todo el mundo ha sido víctima de algún tipo de agresión sexual a lo largo de su vida por alguien que no es su pareja.

En el Chad, por cada 100 niños que se matriculan en la escuela secundaria, solamente 44 niñas lo hacen, quedándose sin una educación y sin las protecciones y servicios que puede proporcionar la escuela.

Seguir leyendo »

Participa: ¡Deja tu opinión! 3 comentarios
Cristina P. | September 25th, 2013

El 25 de septiembre de 2013 la Asamblea General de Naciones Unidas acogerá a los líderes mundiales se en Nueva York para dirigir su atención, al menos por un día, a cuestiones como la erradicación de la Pobreza o el Desarrollo Sostenible.

Es posible que para muchos (y con razón) las Asambleas de Naciones Unidas hayan acabado relacionándose con palabras como inercia, inactividad o estancamiento. Lo que se creó como un foro para la promoción de la paz, el diálogo y la cooperación ha resultado en muchos casos una decepción.

Sin embargo, en un mundo globalizado donde temas como la justicia fiscal y el cambio climático nos mantienen interconectados, el multilateralismo y la visión global son más necesarios que nunca y debemos insistir en su efectividad.

El período de los Objetivos de Desarrollo de Milenio, que han intentado ser la hoja de ruta internacional en la lucha contra la pobreza durante los últimos 10 años está llegando a su fin: 2015. De ellos aplaudimos la voluntad para intentar luchar contra la pobreza y alcanzar algunos logros en la erradicación de la pobreza pero sin duda, necesitamos emprender un nuevo camino.

Esta reunión del 25 de septiembre en la que Naciones Unidas debatirá sobre cómo trabajaremos para marcarnos unos nuevos objetivos, es un hito importante para el debate y trabajo de los próximos dos años.

No debemos caer en el error de crear unos “ODM 2.0” que de nuevo ignoren los temas más espinosos y que en lugar de un nuevo marco basado en los derechos humanos, la igualdad y la sostenibilidad, sean un conjunto de objetivos que siguen sin tener en cuenta las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad. También necesitamos que las agendas confluyan y sean coherentes con otros procesos enfocados a la sostenibilidad y la lucha contra la pobreza como los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Igualmente la lucha contra la pobreza necesita financiación y la excusa de la crisis no puede cegarnos ante la evidencia de que vivimos en un mundo cada vez más rico pero en el que la riqueza está muy concentrada en unas pocas manos. Solo en los paraísos fiscales ya hay unos 21 billones de dólares escondidos. Más que suficiente para acabar con el hambre.

Durante el año pasado, Naciones Unidas supervisó una de las mayores consultas globales de la historia: la participación de un millón de personas de todo el mundo en un debate sobre la erradicación de la pobreza.

La consulta no ha sido perfecta pero al menos ha sido el reflejo del deseo de hacer las cosas de otra manera intentando fomentar la participación. 88 países y cerca de un millón de personas han participado en la encuesta Mi Mundo cuyos resultados señalan temas como la salud, la educación, la gobernabilidad y unas mejores oportunidades de empleo como clave para trabajar por un mejor futuro.

Este debe ser uno de nuestros puntos de partida. Nos quedan dos años para definir los nuevos objetivos y las formas de llegar a ellos y esperamos que en esta reunión del 25 de septiembre la Asamblea General de Naciones Unidas sea capaz de establecer un proceso claro y que invite a los Estados miembro a pensar activamente sobre cómo involucrar a la sociedad civil en su pensamiento y en las negociaciones futuras.

La lucha contra la pobreza debe partir de una agenda creada desde todos y para todos y donde la rendición de cuentas esté definida más allá de la “buena voluntad”.

Participa: ¡Deja tu opinión! 0 comentarios
Isa | April 11th, 2013

En los últimos meses se viene desarrollando un intenso debate del que muchos no han oído hablar, a pesar de que afectará a las vidas de millones de personas en las próximas décadas. Por encargo de Naciones Unidas, un grupo de expertos está tratando de idear un nuevo plan para acabar con la pobreza, que vendrá a sustituir a los Objetivos de Desarrollo del Milenio acordados en el año 2000.

El plazo para la consecución de los ODM expira en 2015. Es decir, nos quedan menos de 1000 días para tener listo un nuevo marco de desarrollo que nos permita seguir trabajando de manera consensuada con unos objetivos comunes. Porque en realidad, éste ha sido el gran logro de los ODM: aunque el avance hacia su consecución deja claras lagunas, es indudable que el hecho de haber situado en la agenda política la lucha contra la pobreza, estableciendo objetivos y mediciones, ha supuesto un gran avance.

Pero lo cierto es que, a pesar de los cientos de consultas electrónicas, debates de expertos y reuniones a alto nivel que se vienen sucediendo desde hace meses, los ODM de momento no cuentan con un sustituto. Las organizaciones de la sociedad civil coincidimos en la necesidad de impulsar un nuevo marco global de desarrollo pensado desde abajo, desde los más vulnerables, porque es a ellos a quienes tiene que servir cualquier iniciativa en este sentido. Queremos también un plan ambicioso, que supere las deficiencias de los ODM y que ataque las verdaderas causas estructurales de la pobreza y no sólo sus síntomas.

¿Algunas prioridades? La protección del medioambiente, y la lucha contra el cambio climático deberán estar esta vez claramente incluidos, porque no estamos hablando de una opción, ni de algo extra. Estamos hablando del futuro de nuestro planeta tal y como lo conocemos. Ya no podemos mirar hacia otro lado cuando la amenaza es tan real. La desigualdad, por su parte, debería ser uno de los ejes centrales del debate. Pero ojo, no hablamos sólo de desigualdad en cuanto a los ingresos, sino también de desigualdad en cuanto a oportunidades, poder de decisión, desigualdad de género o de raza…

Y por supuesto, en tiempos de crisis… Habrá que hablar de dinero: ¿cómo vamos a financiar este nuevo marco de desarrollo? En InspirAction creemos que una fiscalidad justa puede ser la clave. Que no nos digan que no hay recursos para financiar del desarrollo, porque los hay. Lo que hace falta es que todos, incluidas grandes fortunas y multinacionales, paguen lo que deben. Porque aquí no estamos hablando de ayudar a los más pobres con lo que nos sobra: de lo que se trata es de enfrentar un sistema injusto que condena a millones de personas a la desigualdad y la pobreza. Las multinacionales consiguen dejar de pagar cada año más de 160.000 millones de dólares en impuestos en los países en los que operan. Un dinero que podría, que debería, emplearse en construir escuelas y hospitales, y en garantizar el bienestar de millones de personas que ahora no tienen una oportunidad.

Mientras lees estas líneas, querido lector, los grandes “expertos” mundiales se debanan los sesos tratando de encontrar una respuesta que esté a la altura. Confiamos en que esta vez, la respuesta sea la que necesitamos. Quedan menos de 1000 días. Esta vez, no nos pueden decepcionar.

Participa: ¡Deja tu opinión! 3 comentarios
Isa | October 23rd, 2012

Ha pasado el verano, pero las organizaciones que dimos seguimiento a la Cumbre de la Tierra (Río+20) celebrada en Brasil en junio, no nos hemos olvidado ni de su significado ni del impacto que las decisiones que (no) se tomaron en ella van a tener para nuestro planeta y para todos sus habitantes.

Fundación IPADE, UNESCO Etxea y Coalición Clima, de la que InspirAction forma parte, organizaron la semana pasada en Bilbao y Madrid dos seminarios con el objetivo de juntar a los representantes de la sociedad civil para articular una reflexión conjunta sobre el “futuro que queremos”. Más de 20 organizaciones de la sociedad civil y diversos colectivos sociales que apostaron de manera unánime por un cambio de modelo económico que garantice un desarrollo centrado en las personas y no en los mercados. “En un planeta capaz de producir alimentos para toda la población de manera sostenible, es aberrante que 870 millones de personas sigan pasando hambre” señalaba el campesino Jerónimo Aguado, de la Plataforma Rural.

El Seminario estuvo acompañado de unas jornadas de trabajo en las que se elaboraron varias propuestas basadas en un cambio profundo de paradigma que nos podrían llevar a ese otro futuro que de verdad queremos, y no al que nos quieren imponer.

¿Conclusiones? Muchas y variadas: es hora de situar los límites ecológicos de nuestro planeta en el centro para construir un verdadero desarrollo sostenible. Es hora de romper con la apatía y recuperar ese entusiasmo contagioso que desde lo pequeño, desde lo local, puede ayudarnos a transformar. Es hora de decir no a un consumismo depredador que no da la felicidad.

En definitiva, es hora de creer que sí, se pueden cambiar las cosas. Se puede vivir de otra manera. Son millones las personas en todo el mundo que lo están demostrando, y sus experiencias son más potentes que cualquier discurso. Hay que promover esas sinergias, hay que trabajar en red, bien enredados, para dejarnos contagiar de ese entusiasmo. Hay que construir, hay que exigir, hay que crear. Porque las cosas deben y pueden cambiar. ¡No podemos permitirnos un Río+40!

Participa: ¡Deja tu opinión! 2 comentarios
Isa | September 27th, 2012

Naciones Unidas alertó hace unos días de que por primera vez en muchos años los presupuestos destinados ayuda al desarrollo están descendiendo de manera generalizada, lo que tendrá un enorme impacto en la consecución de los Objetivos del Milenio, cuya meta está marcada para 2015. A pesar de que algunos de estos objetivos ya han sido alcanzados, muchos temíamos que otros nunca llegarían a cumplirse. Estos temores son a estas alturas prácticamente una certeza. Si los poderosos del mundo no dan marcha atrás y optan por cumplir los compromisos adoptados, serán menos los ODM alcanzados para 2015, y en menos países.

En el Informe sobre los ODM 2012, titulado “La Alianza Mundial para el Desarrollo: haciendo realidad la retórica“, expertos de todo el sistema de Naciones Unidas coinciden en señalar que existen claros signos de retroceso.  Después de alcanzar un pico en 2010, el volumen de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) cayó casi un 3 por ciento en 2011.

De los 23 países donantes miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, 16 redujeron su ayuda en 2011. Los mayores descensos se observaron precisamente en Grecia y en España. Sólo Suecia, Noruega, Luxemburgo, Dinamarca y los Países Bajos proporcionaron en 2011 ayuda por encima del objetivo de 0,7 % marcado por Naciones Unidas.

Como denunciaba la CONGDE hace unos días, comunidades autónomas y ayuntamientos deben en estos momentos cerca de 70 millones de euros a las ONG españolas. InspirAction no recibe ningún tipo de financiación pública ya que funciona gracias a contribuciones de socios, pero por supuesto se solidariza con todas las ONG que sí lo hacen, y sobre todo con los beneficiarios de esos proyectos que pronto dejarán de existir por falta de recursos.

Por el momento, 33 millones han sido adelantados por las propias ONG, tratando de impedir a toda costa un cierre generalizado de proyectos. ¿Pero hasta cuándo? ¿Es éste un modelo sostenible? ¿Y justo? Algunos parecen olvidar que estamos hablando de seres humanos, que estamos hablando de compromisos ya adquiridos. Que estamos hablando, en definitiva, de justicia.

Participa: ¡Deja tu opinión! 2 comentarios
Isa | June 12th, 2012

Uno de los probables resultados de Río+20 es la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se concretarían entre 2013 y 2015 para suceder a los Objetivos del Milenio de la ONU lanzados en el año 2000 para un periodo de quince años. Suena bien. Pero si nos paramos un poco a pensar… ¿De qué hablamos, cuando hablamos de los ODS?

Estos nuevos objetivos pueden suponer una medida importante para garantizar que se fortalezca el desarrollo sostenible, con mecanismos y estructuras para su implementación y medición. Cierto. Pero desde las organizaciones de la sociedad civil creemos que los ODS no pueden definirse de cualquier forma. En primer lugar, su desarrollo debe estar íntimamente relacionado con el desarrollo de la agenda post-2015, y no perjudicar en ningún sentido el trabajo para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que seguirán siendo la meta hasta 2015. En InspirAction apoyamos la creación de un nuevo marco de desarrollo que se base en la integración de los ODS y los ODM, con el fin de asegurar la mejor ruta posible para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza.

Ante todo, creemos que los ODS deben reconocer los 3 pilares del desarrollo (ambiental, social y económico), y formularse y llevarse a cabo de una manera que permita que estos tres pilares puedan ser abordados a la vez, en lugar de hacerlo de manera compartimentada. La pobreza es un fenómeno multidimensional, afectado por aspectos transversales como la raza, el sexo, los recursos y oportunidades, o el poder y el acceso a la tierra. Y por ello, debe abordarse de forma integral.

Los ODS deben ser universales, lo que significa que todos los países tengan la responsabilidad de integrar el desarrollo sostenible en sus políticas nacionales, a partir de este marco global. En este sentido  destacamos el Principio 7 de la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo en la Cumbre de Río de 1992, cuando hablaba de las responsabilidades comunes pero diferenciadas hacia el logro de una existencia sostenible para el planeta.

Los ODS deben además basarse en la equidad, tanto dentro como entre las naciones, asegurando la asignación justa de recursos para que los países más pobres puedan garantizar una transición justa hacia un mundo más equitativo, flexible y bajo en carbono.Para ello, el cambio climático debe ser incorporado como un tema transversal en todos los objetivos del desarrollo sostenible propuestos.

Desde luego, no va a ser tarea fácil… Pero tenemos mucho que aprender si analizamos las debilidades de los ODM. No podemos caer en los mismos errores. ¡Esta vez, tenemos que hacerlo mejor!

Participa: ¡Deja tu opinión! 0 comentarios
Alex | November 8th, 2011

En los últimos diez meses nos has acompañado en nuestra campaña No a los paraísos fiscales, una unión de más de 50 organizaciones en todo el mundo con el propósito de acabar con uno de los mayores lastres para el desarrollo de los países pobres: la opacidad de los paraísos fiscales. Estos agujeros negros de  las finanzas hacen que los gobiernos de los países en desarrollo pierdan cada año la friolera de 160.000 millones de dólares americanos, dinero que podrían invertir en educación, sanidad y en definitiva bienestar para sus ciudadanos.

En todo este tiempo hemos conseguido más de 40.000 firmas, 40.000  apoyos, 40.000 voces que se unen fuertes para demandarle al G20 y al mundo entero que no estamos dispuestos a ver cómo millones de dólares se cuelan por el desagüe de la avaricia y la opacidad.

Finalmente, la campaña ha llegado a su culminación con la esperada Cumbre de Cannes, donde hemos entregado las 40.000 cartas al presidente Nicolás Sarkozy, anfitrión de la Cumbre.

Dada la magnitud de la Crisis en Europa, no es de extrañar que ese tema tuviera una relevancia central en la reunión; sin embargo el asunto de la opacidad de los paraísos fiscales no fue en absoluto ignorado.

Entre los principales avances propuestos se incluyen:

• Creación de una lista de 11 paraísos fiscales que no han logrado cumplir en materia de transparencia fiscal.

• Cada miembro del G20 ha acordado la firma de un convenio multilateral que permita el intercambio de información fiscal entre ellos – y considerará la posibilidad de que la información esté disponible de forma automática de forma voluntaria.

 • Una llamada del G20 a las empresas multinacionales para que sean más responsables y transparentes en sus relaciones con los países pobres.

• El primer ministro indio Manmohan Singh ha advertido que la evasión fiscal y los flujos ilegales de capitales se han convertido en un “serio” problema y ha instado al G20 a liderar el intercambio automático de información.

• El primer ministro británico, David Cameron, ha hecho un llamamiento para que principios como la transparencia fiscal y la lucha contra la corrupción lideren la economía global.

• El G20 ha acordado aumentar el apoyo a los países en desarrollo para luchar contra los “precios de transferencia abusivos”. 

Estas y otras medidas propuestas suponen un gran avance en la lucha global contra la evasión fiscal. Aunque no podemos bajar la guardia: todavía queda mucho por hacer. Hay pasos indispensables que todavía no se han tomado, como por ejemplo, obligar a las multinacionales a desglosar los impuestos que pagan y los beneficios que generan en cada país en los que operan. En los siguientes meses, y con la mirada puesta en la próxima Cumbre en México, seguiremos presionando para que se cumplan las propuestas de Cannes y para que el G20 haga todo los que esté en sus manos para acabar por completo con la evasión fiscal.

Os informaremos en breve de los próximos pasos de la campaña.

 ¡Gracias a todos!

Participa: ¡Deja tu opinión! 0 comentarios
Alex | September 27th, 2010

Leo hoy en el folleto de una prestigiosa universidad: “La pregunta no es Qué mundo dejamos a nuestros hijos, sino Qué hijos dejamos a este mundo”. Es un comentario sin importancia realizado por el departamento de marketing del centro, pero demuestra con bastante precisión por qué somos como somos.

Con la Cumbre de los ODM recién terminada, con la COP16 a pocos meses vista, el “audaz” lema se descalabra por sí mismo. La pregunta, la gran pregunta, sí es Qué mundo dejamos a las generaciones venideras, máxime cuando la situación es insostenible y la búsqueda de una solución efectiva y justa para todos se hace indispensable. 

Una activista de InspirAction, Magda, comentaba en Facebook que cómo se iba a conseguir algo [en los ODM ] si en nuestros países nos comportamos como lo hacemos (refiriéndose a las deportaciones de los gitanos en Francia o al sistema de castas indio). Razón no le falta. El reto que tenemos ante nosotros es enorme y los obstáculos en nuestro camino, máximos. La clase política parece siempre mucho más interesada en hacerse la foto que en encontrar soluciones prácticas y eficaces a problemas que nos atañen a todos. A los humanos a veces parece que vengamos con una tara de serie. Somos egoístas, prejuiciosos, soberbios y autodestructivos.

Pero también somos generosos y solidarios. Somos capaces de grandes cambios y de utilizar nuestra imaginación y recursos para hacer el bien. La codicia nos va, claro que nos va, pero también nos va la filantropía y el amor al prójimo. Somos un cóctel de contradicciones: un día ideamos un artefacto que destruiría el mundo con un solo botón, y al siguiente elaborar un ambicioso plan para salvar a todo un continente de la miseria. Somos capaces de asumir y desempeñar retos de dimensiones inimaginables. Porque somos humanos y llevamos haciéndolo toda la vida. Solo hay que calibrar la balanza hacia el lado correcto. ¿Nos ayudas? ¡Hazte socio de InspirAction y ayúdanos a cambiar el mundo!

Te dejamos este video para que vayas viendo de los que somos capaces los humanos:

Pobreza, podemos ponerle fin

 

Participa: ¡Deja tu opinión! 1 comentario
Isa | September 20th, 2010

Hoy comienza en Nueva York la Cumbre en la que se revisará el progreso de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Una cita que tendrá consecuencias en la vida de millones de personas.

Es ya evidente que vamos mal. Gran parte de los objetivos fijados para 2015 no van a cumplirse. ¿Pero qué son los ODM, en definitiva? ¿Por qué se adoptaron estos 8 objetivos, con estos indicadores concretos, y no otros?

Haciendo un análisis un poco más profundo, más allá de los niveles de consecución alcanzados (o no), parece claro que la determinación de la Declaración del Milenio para combatir la desigualdad, promover la sostenibilidad y aumentar la participación ciudadana en las decisiones políticas apenas está presente en los ocho ODM.

Los ODM fueron creados en base a los principios consagrados en esta Declaración, firmada por 189 jefes de Estado en 2000. Sin embargo, hay un claro desfase entre la ambición radical de la Declaración del Milenio y la  formulación operativa de los ODM.

Mientras que la Declaración del Milenio reconocía que la pobreza es un fenómeno complejo, basado en la falta de poder, no sólo económico si no también social y político, los ODM se han centrado en las necesidades y no en las causas, debilitando este mensaje clave.

Para luchar contra la pobreza hacen falta cambios estructurales que combatan las causas que la motivan, y no sólo medidas que trabajen sobre sus consecuencias. Sin embargo, los ODM, tal y como están planteados, no tienen en cuenta ni causas, ni aspectos como la desigualdad, la sostenibilidad y la importancia de que la gente común tenga voz y voto en las decisiones que les afectan

Es cierto que se ha producido un avance positivo hacia la solución de algunas necesidades urgentes, como el acceso al agua potable o la igualdad de género en la educación. Sin embargo, el progreso ha sido muy lento en algunas áreas, como la salud materno infantil, la lucha contra el hambre o el acceso a servicios de saneamiento.

Es cierto es que a pesar de sus errores de enfoque, en estos momentos los ODM son la única iniciativa global destinada a la lucha contra la pobreza, y suponen la única esperanza de un avance conjunto y significativo, por lo que seguir trabajando hacia su consecución es fundamental… Sin olvidar que hay mucho que mejorar.

Imagen: Siam Curry (c) InspirAction

Participa: ¡Deja tu opinión! 0 comentarios